Apostamos por un nuevo modelo pedagógico

Categoría: Entrevistas |

Muchas pueden ser las interpretaciones, pero muy pocas las soluciones reales frente al problema de la calidad educativa; específicamente en lo que respecta a la educación superior pública y privada en el Perú.

¿Cuál es su apreciación en relación a esta problemática?
– No es desconocido que la educación superior ha venido atravesando por una crisis en los últimos años. Un factor importante del problema, a mi modo de ver, consiste en que aún no se aplica una verdadera gestión empresarial en las universidades ni estrategias integrales con visión de futuro. Las universidades se han preocupado fundamentalmente por su crecimiento, y eso está bien, pues implica el desarrollo de la infraestructura, laboratorios y, en general, herramientas de investigación acordes con el avance de la tecnología; pero lo que ahora debe preocuparnos es el desarrollo cualitativo. En relación al tema de la calidad educativa, en nuestro país aún no se han desarrollado ciertos factores y elementos que permitirían ofrecer servicios de calidad competitiva. Es necesario mejorar enormemente la presencia de la universidad y de cuadros idóneos, con una formación humanística acorde con los tiempos y orientada tanto al desarrollo de su país como hacia la internacionalización, un factor importante para el desarrollo de las universidades y de las carreras. La globalización está demandando una serie de modificaciones y revisiones, tales como el tema de la educación presencial frente a la educación virtual.

¿Cómo deben definirse estos cambios?
– El tema pasa por una serie de factores que, indudablemente, tampoco se pueden estudiar de manera aislada, sino que tienen que verse en un contexto más global. Uno de los problemas fundamentales que ha tenido la educación peruana es que al querer resolver sus problemas aisladamente, ha encontrado algunas ideas interesantes que, de pronto, han complicado todo el panorama. Si nos hemos concentrado en ver el árbol y nos hemos olvidado del bosque, ahora tenemos que ver ambas cosas, teniendo en cuenta que aplicar estrategias para el bosque es diferente que aplicar estrategias individuales. Por lo tanto, es necesario el concepto de gestión; es decir, manejar inteligente, racional y oportunamente los escasos recursos que tienen las universidades para cumplir con objetivos que ahora son múltiples, cada vez más exigentes e implican una revisión del punto de vista social, político, tecnológico y económico.

Alumnos

Alumnos

Estamos hablando de un cambio de estructuras, fundamentalmente…
– La universidad, como insisto, no logra cumplir exitosamente su cometido institucional porque no ha abordado el tema como un sistema complejo. Hay dimensiones que influyen en sus directivos, vale decir, ciertas actitudes, dimensiones valorativas y paradigmas que deben romperse, pues cada una de estas autoridades pertenece a una dimensión social que trae consigo creencias, valores y formas de pensar que también hay que revisar. Debemos tener en cuenta que en el modelo antiguo la mejor herramienta para que el alumno lograra los objetivos era el castigo. Este es un tema que debemos cambiar, porque el paradigma del castigo no nos lleva a nada. Nosotros trabajamos, por el contrario, con el paradigma de la motivación para que la gente responda de manera asertiva y con voluntad de trabajo.

Hay que sepultar definitivamente eso de que la letra con sangre entra o la otra, que dice que a cocachos aprendí…
– Eso, probablemente, pudo haber tenido una respuesta positiva en escenarios que ya pasaron, pero las reglas de antes no sirven para resolver los problemas de ahora. Las universidades necesitan replantearse dentro de este enfoque y las estrategias que deben aplicarse en tres temas. Primero, deben estar orientadas hacia un alto nivel de calidad educativa; segundo, su enfoque siempre tiene que ser a largo plazo, y tercero, deben estar alineadas a la misión, visión y valores de la universidad. No hay que copiar estrategias, hay que diseñar estrategias compatibles con los objetivos y el desarrollo institucional.

Y en relación al campo académico, ¿qué se debería hacer?
– Hace mucho tiempo que venimos apostando por un nuevo modelo pedagógico que contemple, por ejemplo, el contexto de las sociedades: si vivimos en una sociedad democrática y descentralizada en donde el progreso de la ciencia y tecnología es inminente, el medio ambiente, el éxodo de profesionales y los conflictos armados. Lamentablemente, el modelo educativo peruano aún no está orientado a entender ni mucho menos a resolver estos problemas. No se trata solo de alcanzar más conocimientos a la gente; estos deben ir orientados a un propósito, deben guardar relación con el desarrollo de una sabiduría. Más que bien informados, necesitamos profesionales bien formados.

El sistema de educación superior en el Perú ha experimentado un crecimiento explosivo en las últimas cuatro décadas. Mientras la población entre 15 y 24 años de edad se duplicó a lo largo del período, el número de postulantes a las universidades se multiplicó veinte veces. Actualmente, el porcentaje de trabajadores con educación superior representa casi el 30 % de la fuerza de trabajo en nuestro país, un stock relativo de profesionales comparable al de países asiáticos y europeos desarrollados; sin embargo, siempre se ha cuestionado el tema de la calidad educativa. En relación a esta problemática y otros puntos de interés nacional, JustoMedio entrevistó al Dr. Enrique Bedoya Sánchez, rector de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP).

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