Crítico de una Nación

Categoría: Destacado,Entrevistas |
Antero Flores Aráoz, abogado y político peruano.

Antero Flores Aráoz, abogado y político peruano.

Abogado y político peruano, ex dirigente del Partido Popular Cristiano, ha sido diputado, constituyente y congresista de la República. En el 2004, fue electo como Presidente del Congreso, siendo el único de oposición en llegar a ese cargo durante el gobierno de Alejandro Toledo. El 2 de diciembre de 2006, recibió el cargo de Representante Permanente del Perú ante la Organización de los Estados Americanos, el cual le fue ofrecido por el mismo Alan García. Antes de aceptar la invitación, consultó con el Partido Popular Cristiano. Pese a todo, renunció a su partido en el 2007 y el 20 de diciembre de ese año asumió el cargo de Ministro de Defensa del Perú. En estos momentos, está dedicado a su nuevo partido político, al que ha bautizado con el nombre de Orden.

El tema de los escándalos que se están suscitando al interior del Poder Judicial deja muy mal parada a esta institución tutelar de la nación. ¿Cuál es su reflexión al respecto?

– Lo que se necesita es poner orden en todo y no porque mi agrupación política tenga ese nombre, sino porque el Perú necesita definiciones en torno a nuestros derechos y deberes, pues todo el mundo exige derechos, pero ¿dónde están las obligaciones? ¿Dónde están los deberes del ciudadano? He revisado nuestra Constitución y, estudiándola artículo por artículo, hay un cúmulo de derechos, pero solo encontré diez obligaciones. Esto significa que la cultura de Constitución que estamos imprimiendo es la cultura de la exigencia, de los derechos, pero el ciudadano no está acostumbrado a una cultura del cumplimiento del deber. Es necesario que el estudiante, desde niño, sepa que su deber es estudiar; que el deportista tenga en claro que su tarea es el deporte y ser el mejor.

Pero, ¿qué es lo que está sucediendo realmente con el Poder Judicial, que cada vez más da más fundamentos para que la opinión pública le muestre su rechazo?

– En torno al tema Távara con Villa Stein, puedo decir lo siguiente: si tú autorizas un viaje, después de autorizado no puedes sacar la mano de la jeringa, porque tú también tienes una responsabilidad si es que fuera un demérito hacer un viaje. Pero al señor Távara yo siempre lo he conocido como una persona decente, ha sido un buen magistrado y un buen presidente de la Corte Suprema, y el hecho de que una universidad te invite para un acto académico, así sea en la Cochinchina, no significa de modo alguno que tengas el compromiso de fallar a favor de esa institución. Además, siempre cabe inhibirse si tienes un interés contrapuesto. Más aún, organizaciones no gubernamentales de otros países invitan regularmente a una serie de eventos. En el caso general del Poder Judicial, evidentemente hay casos de corrupción que deben ser denunciados y condenados con todo el peso de la ley, pero también tenemos una gran mayoría de magistrados probos que se la juegan por el Perú.

Sin embargo, la mala imagen reflejada en el sentir de la población a través de las encuestas no habla mucho a favor del Poder Judicial.

– Existe una desaprobación por la corrupción, pero no debe generalizarse. Yo estoy en contra de esa falsa concepción. Hay casos sí, que tienen que ser sancionados, sin ninguna duda; pero, en general, la mala imagen es sobre todo por la demora en la tramitación de los procesos judiciales.

Pero esto no tiene cuando acabar…

– Creo que en los temas penales va ayudar mucho la implementación del nuevo Código Procesal Penal, en el que la  legalidad en los procedimientos se sustentará en la rapidez. Ojalá se cumpla.

Como abogado, político, ex congresista y ex ministro de Estado, ¿cuál ha sido su aporte para solucionar los grandes problemas que padece el país?

– Siempre he sido crítico, pero siempre  he llevado lo que he percibido a mis artículos, no a declaraciones de prensa. En ellos siempre digo aquí está el problema, acá está la solución. Tengo mi banco de artículos ya hecho, pero hay problemas, como la formalización de la mypes, que no se solucionan porque ¿quién demonios se va formalizar si por los ejercicios no prescritos le va caer al día siguiente la Sunat? En mis artículos yo trato de llevar mi experiencia concreta a la práctica, e inspecciones laborales que te pueden caer en cualquier momento.

Usted fue ministro de Defensa en este Gobierno, ¿qué es lo que hizo frente al tema del VRAE?

– Yo me propuse tres metas. La primera fue la recuperación del bienestar en las fuerzas armadas y para ello había que comenzar con la Caja Militar de Pensiones, que estaba prácticamente en una situación caótica. Hicimos sus fondos intangibles conciliando las cuentas entre Economía y Finanzas y, lógicamente, la Caja Policial Militar con el Estado.

Segunda, recuperar  la capacidad disuasiva que tiene nuestras fuerzas armadas, por muchos años postergadas. Me parece que se trata de un elemento bastante subjetivo, pero no por eso deja de tener importancia.

Y la tercera meta que me propuse fue terminar el problema del VRAE, porque no podía ser que por todos lados viéramos cómo las columnas terroristas se paseaban por el VRAE como por su casa. Entonces, impusimos presencia del Estado y empezamos a recuperar Vizcatán. La estrategia incluyó otros componentes, como el tema del desarrollo y el tema social, y el compromiso de todos los sectores. Llevamos al VRAE a los funcionarios, a los ministros, para que se creara una mística de desarrollo en la zona.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


siete − 1 =