Jose Mariño:”Se ha perdido el debate político en las universidades”

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El periodista tiene un gran poder de difusión e influencia dentro de la población, sobretodo en los momentos más críticos del país ¿Cuáles deben ser – en su opinión- los valores que formen al periodista en la actualidad?

Los que trabajamos en periodismo, y sobretodo los que trabajamos en pantalla debemos de ser auténticos, no podemos ser un personaje en pantalla y ser otro personaje en la vida real, y más allá de la línea editorial que puede tener cualquier empresa, el periodista tiene derecho a expresar su opinión personal y decir las cosas como son. Lo más importante es mostrar a todo el público que consume tu producto todas las vertientes de un tema y el tendrá su propia opinión. La honestidad y la integridad es fundamental, el estar haciendo mascaradas y opiniones veladas es lo menos recomendable.

Usted viene desempeñándose como catedrático, desde hace algunos años, en la USMP ¿qué experiencias ha podido recoger de los futuros periodistas, dado que los tiempos y las formas de educación y comportamientos de los jóvenes han cambiado?

Hay dos diferencias que son fundamentales, los periodistas de antes no teníamos las herramientas que tienen ahora los muchachos, antes no había Internet, teléfono celular, computadora entonces te costaba mucho más trabajo investigar, ahora ingresas a Google y tienes toda la información que quieres, antes no, antes tenias que hacer tus periódicos y guardar tus fichas. Pero a diferencia de los de ahora, los periodistas antiguos tenían más formación política, había más debate político, ahora esto es prácticamente nulo en las universidades; y es lo que a llevado, y me ha pasado con mis alumnos, que el interés por la realidad nacional decaiga. Mira, yo entraba a clases y preguntaba ¿Cuál es la noticia del día? Y todo era silencio, entonces preguntaba a dedo ¿tú qué piensas? Profe no he tenido tiempo estaba trabajando; yo a su edad también trabajaba y era vendedor ambulante entonces tenía mucho menos tiempo que ellos que trabajan en una oficina, que tienen todos los medios de información a la mano. Las herramientas tecnológicas te facilitan pero no te lo hacen todo, en este sentido hay una falencia en el manejo de temas de realidad nacional, política, local, internacional.

El periodista siempre camina por la delgada línea de la libertad de expresión ¿Cómo ha manejado a los largo de su carrera este tema?

Siempre hay que partir de que todo medio es un negocio entonces hay interese económicos, políticos, culturales, raciales, de todo tipo, pero más allá de la condición personal del propietario, uno tienen una línea de conciencia y no se puede renunciar a ella. Yo puedo decirte mirándote a los ojos que jamás he hecho algo de lo que no estuviera convencido, por más directiva que haya podido haber, yo jamás he dicho en pantalla algo en lo que yo no crea. Me ha pasado en la anterior dirección de Panamericana donde el señor Toledo, su esposa y otros más eran los intocables.
Nunca me he prestado ser el tonto útil y el vocero de… para decir cosas de las que yo no estoy deacuerdo.

¿Qué proyectos existe para su vida profesional y personal?

Por el momento una de mis metas es recuperar la audiencia de Panamericana televisión, cuando yo llegue como productor del noticiero Buenos Días Perú, tenía 0 de raiting, yo lo deje en 4 puntos en 7 meses trabajo muy duro porque hay que ser muy dinámico, y la competencia es fuerte y está muy bien posicionada, pero de 0 a 4 se a consolidado y es una satisfacción, o mismo pasa con 24 Horas y los sábados que nos va bastante bien, entonces ese es el reto actual consolidar todos estos programas.

Y mi proyecto también son mis dos hijos, que son un proyecto familiar porque hay que criarlos, educarlos, es un poco complicado en este mundo de antivalores porque tú les hablas de valores y sacan la cabeza por la ventana y en la calle pasa otra cosa entonces se preguntan ¿qué pasó? Entonces su madre y yo batallamos para criar un par de buenas personas que es lo fundamental, porque puedes ser un buen profesional pero una mala persona, prefiero que sea una buena persona y lo profesional se aprende luego, porque una mala persona es muy difícil de cambiar.

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