El tabaquismo pasivo causa una de cada 100 muertes

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Varones y niños, los más afectados. Las cifras de los cigarrillos golpean con más fuerza que nunca: 600.000 personas mueren al año en todo el mundo víctimas del tabaquismo pasivo. Mujeres y niños son los más afectados, según denuncia la Organización Mundial de la Salud en el estudio más amplio llevado a cabo hasta la fecha.

Una de cada 100 muertes en el mundo tiene que ver con la exposición secundaria a los cigarrillos de los demás, según advierte la OMS en un documento que ahora publica la revista ‘The Lancet’. En total, 600.000 personas de las que el 47% son varones; seguidos de los niños, que representan el 28% de víctimas y las mujeres (un 26%). Por territorios, Europa del este, el Pacífico occidental y el Sureste asiático son las zonas con mayor número de fumadores pasivos.

Para obtener este desolador escenario (a los que hay que sumar los otros 5,1 millones de muertes causados por el cigarrillo de primera mano), un equipo encabezado por Annette Prüss-Ustün y el español Armando Peruga revisó los datos del tabaquismo pasivo en 192 países de todo el mundo (entre ellos España) en el año 2004, el último del que existen estadísticas disponibles.

‘Prohibido’ fumar en casa

El problema, advierten los autores, es que el hogar es el principal escenario de exposición de los fumadores pasivos; que en el caso de los niños, además, “no tienen la capacidad de evitar a sus fuentes de contaminación, que suelen ser familiares cercanos”. Nada menos que el 88% de los padres fumadores lo hace en su propia casa, y el 80% cerca de sus hijos, denuncian en un comentario en la misma publicación Heather Wipfli y Jonathan Samet, del Instituto de Salud Global de California (en Los Angeles, EEUU).

“Nosotros no somos partidarios de que se regule por ley el tabaquismo dentro del hogar, pero sí se deben reforzar las campañas de salud pública para prohibirlo en los espacios públicos”, explica a ELMUNDO.es Armando Peruga, coordinador de la Iniciativa Libre de Humos de la OMS. Además, añade, “está demostrado que si se incentiva al fumador a que abandone su hábito en los bares o en el trabajo, esto se traslada también al hogar. Un 60%-70% desea dejar de fumar y la prohibición de hacerlo en lugares públicos repercute también para que no fume en casa”.

En el caso de los niños, el tabaquismo ‘de segunda mano’ tiene menor letalidad que en las mujeres, aunque a cambio les roba numerosos años de calidad de vida. Y como añade el doctor Peruga, si se suma a las infecciones respiratorias infantiles supone un cóctel mortal en países africanos o del sudeste asiático.

De hecho, el tabaquismo pasivo mata a 165.000 menores por una infección de las vías respiratorias cada año, a casi 37.000 adultos por el asma y a otros 380.000 por una enfermedad coronaria (patología isquémica).
Leyes restrictivas

Sólo un 7,4% de la población mundial vive en un territorio con una legislación totalmente libre de humo, denuncia la OMS. Tal vez, dentro de poco más de un mes España podrá ampliar este porcentaje con su nueva ley antitabaco. Además, el informe recuerda que la aplicación de estas normas no ha tenido hasta ahora ninguna consecuencia económica grave para el sector de la hostelería, mientras que la carga de patología isquémica (enfermedad coronaria) ha descendido un 10%-20% en el primer año de aplicación de la normativa antitabaco.

Frente a las dudas de los hosteleros sobre posibles pérdidas en sus negocios,Peruga responde sin dudarlo: “En un país con una tasa de tabaquismo incluso superior a la nuestra como Turquía, a los seis meses de prohibición los beneficios de este sector se habían incrementado un 5%. La evidencia que tenemos es que este tipo de leyes restrictivas no tienen ningún efecto negativo sobre la economía de este sector; al contrario. La industria tabaquera está intentando asustar a este sector (en tiempos de crisis económica) con argumentos falaces. Se ha demostrado por documentos internos de las tabaqueras que ya han usado estas tácticas en el pasado, cuando los únicos que van a perder [con la nueva ley antitabaco] son ellos”.

Como concluyen Wipfli y Samet, “los más de 1.000 millones de fumadores que hay en el mundo están poniendo en riesgo a otros miles de personas a causa del humo del tabaco”, el contaminante de interior más importante, cuyas consecuencias para la salud se conocen nada menos que desde el año 1928. “Esperemos que en España se imponga el sentido común”, remata Peruga.

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