SMART CITY: LAS NUEVAS CIUDADES INTELIGENTES

Categoría: Ciencia/Tecnología |

Para conocer más sobre este novedoso tema tecnológico realizamos una entrevista con el experto David Asencio Fiestas soluciones E-Goverment y CO/ Founder Global Solutions Tics.

¿Qué es una Smart City?
Entendemos por ciudades inteligentes a aquellas que aplican las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en su infraestructura, para ofrecer a sus habitantes una mejor calidad de vida, y alcanzar un desarrollo sostenible utilizando sus recursos de la mejor forma posible.

La ONU estima que el 70% de la población vivirá en ciudades en 2050 y existirán más de 40 megaciudades en el año 2030.

De acuerdo a los expertos, en los próximos 35 años dos terceras partes de la población mundial se ubicará en zonas urbanas, lo que implica un desplazamiento de más de 2.500 millones de personas y un progresivo abandono de las zonas rurales. Las ciudades que ofrezcan mayores atractivos y posibilidades de crecimiento serán las que reciban la mayor parte de esta población, por lo que Business Insider ha intentado anticiparse a este proceso estableciendo un ranking de las ciudades más tecnológicas del mundo.

La necesidad de creación de infraestructuras como las Smart Cities, surge de la previsión que indica que en 2050 un 85% de la población mundial vivirá en ciudades. Esto, hará que puedan surgir problemas de abastecimiento energético, de tráfico en las carreteras, de provisión de materias primas que las Smart Cities, revolucionando las infraestructuras tradicionales, se encargarán de mitigar.

Para que una ciudad pueda ser considerada Smart City, tiene que cumplir unos requisitos fundamentales:

– Infraestructuras dotadas de soluciones tecnológicas que faciliten la vida del ciudadano a través de la interacción de este con los elementos urbanos.

– Compromiso entre las administraciones públicas y los ciudadanos.

– Desarrollo económico sostenible.

– Gestión de los recursos naturales.

¿Porque desarrollar una ciudad inteligente?

Ya hay núcleos urbanos que han puesto en marcha sistemas inteligentes destinados a distintas áreas de su gestión y administración. Y, aunque cada una persigue unos fines específicos, en grandes líneas se puede hablar de cuatro puntos principales, y que son aplicables en todos los casos, pues todos cumplen intereses comunes de la sociedad:
1 – Desarrollo económico: Las ciudades son el motor de la economía de los países. Ahora bien, para que una ciudad sea capaz de absorber ese aumento y convertirlo en una fuente de crecimiento económico, es imprescindible no sólo un modelo económico sostenible, sino que éste se apoye en sistemas capaces de gestionar de manera autónoma e inteligente todos los aspectos de la misma. Garantizar una ciudad eficiente es la clave, y la tecnología en la que se basan las Smart Cities es fundamental para ello.

2 – Sostenibilidad: ¿Pueden ser las ciudades del futuro un foco de contaminación? Desde luego que no. La sostenibilidad es una clave fundamental, y buena parte de la misma pasa por mejorar la eficiencia energética. Muchos de los actuales proyectos de ciudades inteligentes pasan por sustituir la dependencia de los combustibles fósiles por el empleo de energías renovables.

3 – Calidad de vida: El bienestar de la población es un factor determinante en el desarrollo de las ciudades, y la gran cantidad de dispositivos tecnológicos al alcance de la sociedad ya suponen (o al menos deberían) una mejora en este sentido. Ahora, la clave es adaptar esa tendencia para incluirla en el desarrollo de las ciudades. El empleo de las mismas se debe combinar con sistemas que garanticen a los ciudadanos unos servicios acordes a sus necesidades concretas, así como adaptándolos al contexto demográfico de las áreas urbanas.

4 – Seguridad: Delincuencia callejera, amenazas terroristas… la población vive con miedo, así que uno de los aspectos que no se deben descuidar en el desarrollo de las ciudades del futuro (así como en la adecuación de las actuales) es el de la seguridad a través de la tecnología y los dispositivos móviles.

La base de una ciudad inteligente

Ahora que conocemos qué son las Smart Cities, debemos atender a los elementos en los que se basa para funcionar, los cuales no podemos pasar por alto.

Dispositivos móviles: Cuando hablamos de Internet de las Cosas, solemos pensar en sensores de todo tipo, pero con frecuencia olvidamos que también los dispositivos personales forman parte de IoT. La clave para sacar partido a los mismos es desarrollar los sistemas que permitan la interacción entre los dispositivos inteligentes de los usuarios con los sistemas inteligentes de las smart cities.

Tecnologías sociales: A día de hoy, ya existen muchas herramientas sociales (redes sociales abiertas, empresariales, CRMs, etc) que recopilan un enorme volumen de información que, de aplicarse a la gestión de las ciudades, puede redundar de manera muy positiva en el desarrollo de las mismas.

Infraestructuras y servicios en la nube: Por muchos motivos, el futuro de las ciudades inteligentes pasa por la nube. Su flexibilidad, escalabilidad y la política de precios de los servicios de todo tipo convierten al Cloud en la plataforma ideal para la recopilación y análisis de los datos generados por los ciudadanos y la red de dispositivos y sensores instalados en las ciudades.
Big Data: El análisis de los datos en tiempo real es, ya lo hemos comentado antes, una clave fundamental en el desarrollo de las ciudades inteligentes. Y, claro, a mayor volumen de información, y cuanto más amplia sea la variedad de fuentes, más acertadas serán las conclusiones que se extraigan del análisis de los datos.
Esperamos que esta información sirva para entender un futuro próximo de las ciudades tan complejo como apasionante porque, sin duda, supone un reto para el sector TI y enfrentarnos cada día a nuevos y complejos retos en los que dar el máximo de nosotros mismos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


6 × uno =