Cada vez más mujeres solteras de China buscan donantes de esperma en el extranjero

Xiaougunzhu hojea fotos de infancia, antes de detener su mirada en la imagen de un niño franco-irlandés de alegres ojos azul oscuro. No se trata del álbum familiar de su amante, sino de un catálogo de posibles donantes de esperma.

Esta mujer de 39 años forma parte del creciente número de mujeres solteras en China que buscan tener un niño y no un marido.

Las mujeres que no están casadas en China no tienen acceso a los bancos de esperma y a los tratamientos de fecundación in vitro (FIV), lo que las lleva a buscar opciones en el extranjero.

Una vez elegido su donante en la web de un banco de esperma de California, Xiaougunzhu voló hacia Estados Unidos para comenzar su primera fase de tratamiento.

Ahora, nueve meses después, el bebé se llama Óscar, como el nombre del personaje de un cómic sobre la Revolución Francesa, un guiño a la ascendencia francesa del donante.

La tasa de matrimonios en China ha disminuido en los últimos cinco años. El año pasado, solo 7,2 de cada 1.000 personas contrajeron matrimonio, de acuerdo con las estadísticas oficiales.

Las mujeres cualificadas profesionalmente experimentan “discriminación” cuando buscan marido, según la socióloga Sandy To, ya que sus parejas masculinas tienen “dificultad a la hora de aceptar sus altos logros educativos o económicos”.

Pero muchas sienten que luchar por encontrar o querer una pareja no debería apartarlas de la maternidad.

“Hay muchas mujeres que no se casarán, por lo que podrían no cumplir esta misión biológica fundamental”, dijo Xiaogunzhu a la AFP, que da el nombre que usa en su blog para evitar opiniones negativas.

Xiaogunzhu asegura que para ella un padre no es necesario. Su propio progenitor era controlador y a menudo se enojaba, lo que quebró su opinión sobre los maridos.

“¿Por qué todo el mundo piensa que un niño preguntará: ¿’por qué no tengo un padre’?”, se pregunta.

Los analistas predicen que el mercado total de servicios de fertilidad en China alcanzará los 1.500 millones de dólares en 2022, más del doble de su valor en 2016. (AFP)