“Cómo Estudiar Derecho Constitucional”


Por: DR. JOSÉ F. PALOMINO MANCHEGO*

*Profesor principal de Derecho Constitucional y Filosofía del Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de la Universidad Privada Antenor Orrego. Secretario Ejecutivo Adjunto del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional.

Digamos, para empezar, que han transcurrido 20 años desde que salió a la luz pública la 3ª edición de “Cómo estudiar Derecho Constitucional”, cuya autoría le corresponde al maestro Domingo García Belaunde, quien ahora se encuentra camino a la octava decena de la vida. Durante ese recorrido incesante, a través de los años, se han presentado muchos retos, transformaciones y cambios constitucionales.

Empero, los conceptos y las categorías del Derecho Constitucional se mantienen incólumes, salvo cuando se presentan, como es obvio, las mutaciones constitucionales, o también lo que se ha venido dando, por ejemplo, con los derechos implícitos o derechos no enumerados, y un filón no menos importante, el poder público globalizado.

¡Ni qué decir de las imprevisiones constitucionales! Esto significa, definitivamente, que en las sociedades contemporáneas, en especial en el bloque occidental, la Constitución se erige en barrera infranqueable.

De buena entraña
Mientras tanto, “Cómo estudiar Derecho Constitucional”, de buena entraña, sigue como el vino nuevo en odres viejos, reafirmándose en su contenido orgánico, de principio a fin, ahora totalmente revisado, corregido y ampliado. En el sentido más relevante, de su lectura provechosa se desprende que los autores clásicos son los que imponen las reglas de juego en la disciplina de la Ciencia del Derecho Constitucional.

Civil Law /Common Law
¡Cuán importante es el anclaje bibliográfico para el estudio y la enseñanza del Derecho Constitucional en el Civil Law y en el Common Law! En cuanto tal, el contenido argumental de “Cómo estudiar Derecho Constitucional”, considerado un clásico en las letras del Derecho Constitucional, único en su concepción y de enorme interés, constituye una referencia propedéutica obligada para quien desee iniciarse –dar los primeros pasos– y comprometer seriamente su formación científica con el área constitucional.

La tarea no es fácil, pero tampoco es imposible. Se requiere ante todo vocación y seriedad por la enseñanza y la investigación, e ir adquiriendo la experiencia jurídica, lo cual le permite al futuro constitucionalista aplomo y personalidad.

In globo
Es bien sabido que el Derecho, in globo, avanza a ritmo vertiginoso, y hay que estar a la zaga de los cambios que ofrece. Mejor todavía, es preciso acentuarlo, en pleno siglo XXI expresado en diversos contextos, producto de la globalización y de la sociedad del conocimiento y de la sociedad del riesgo.

Todo ello tomando como norte la protección procesal y la promoción de los derechos humanos, al igual que velar por la defensa de la constitucionalidad. Parece razonable pensar que, con estos rasgos característicos, el Derecho Constitucional por el conducto de la Constitución reafirma su valor indiscutible y su puesta en marcha en un Estado Social y Democrático de Derecho.

Derecho Constitucional
Sin duda, todo libro es susceptible a mejorar, y “Cómo estudiar Derecho Constitucional” de Domingo García Belaunde –forjador incansable de varias generaciones de constitucionalistas– no escapa a la regla. Del mismo modo, hasta donde alcanzan nuestras noticias, no hay libros publicados en español que se refieran específicamente a la forma cómo se debe estudiar el Derecho Constitucional.

En efecto, no ha de extrañarnos justamente, que a partir de estas perspectivas constitucionales, la bibliografía no es ingente.

En líneas generales, esta 4a edición dice mucho del éxito que ha obtenido el presente libro. ¡Ni el autor se imaginaba que interese a tanta gente! De cualquier modo, la obra maciza y caudalosa de García Belaunde, como hemos evidenciado en otra ocasión, se reafirma con la bibliografía que se añade al final del libro.

Cuarenta años
A la luz de estos pasajes, el haber colaborado con él desde hace cuarenta años, a tenor de una amistad sincera y franca –precisando, desde 1980– nos da licencia para familiarizarnos con su producción bibliográfica, y seguirla al pie del cañón, ordenándola y sistematizándola, siempre con el mayor de los agrados, motivados por las enseñanzas que provienen del pathos y ethos pensante del constitucionalista de fuste Domingo García Belaunde, cuya personalidad académica, de pública actuación inmaculada, es vastamente apreciada en Iberoamérica.