Isabelle Huppert: la actriz que mejor sabe cómo piensa un psicópata

Representa la ambigüedad, complejidad y riqueza de matices del cine francés. Fuerte y frágil a la vez, la versatilidad de la actriz Isabelle Huppert (París, 1963), una de las leyendas del cine mundial, nos sigue sobrecogiendo. En efecto, a lo largo de una carrera de más de cuatro décadas, Huppert se ha dedicado a retratar la patología, la perversidad y la sociopatía humanas con más dedicación que ningún otro colega.

Isabelle Huppert
“La viuda”, lúdico ‘thriller’ del irlandés Neil Jordan, reúne a Huppert con la actriz revelación Chloë Grace Moretz.

Una de sus más recientes performances se suma a su larga lista de mujeres que nos provocan repelús. “La viuda”, reciente ingreso en nuestra cartelera, es un filme que marca el regreso del director irlandés Neil Jordan, y en el que la actriz francesa es una solitaria profesora de piano que se revela como una acosadora feroz, causante de las pesadillas de la nívea Chloë Grace Moretz. La cinta de suspenso psicológico le da a Huppert una nueva ocasión para imprimir a su personaje la dosis exacta de bondad y locura. Tengámoslo claro: sus mejores personajes son, en resumidas cuentas, consumadas psicópatas: mujeres agresivas, egoístas, falsas, de fría lucidez e incapaces de sentir remordimiento.

—Nunca una víctima—
Quizás por ello la artista se convirtió en la actriz fetiche de otro genio en perversiones: el maestro Claude Chabrol. En un rápido repaso a sus brillantes colaboraciones, no pueden pasarse por alto “Un Asunto de Mujeres” (1988), cinta basada en la historia real de Marie-Louise Giraud. En una sociedad ocupada, cuando los hombres franceses escasean y la milicia germana prolifera, la prostitución se multiplicaba entre las más jóvenes y los embarazos no deseados eran frecuentes.

En su personaje de Marie, Huppert nos presenta a una mujer que encuentra en las caseras prácticas abortivas un medio de subsistencia y, de paso, de asistencia a sus conciudadanas. Sus acciones están totalmente al margen de consideraciones éticas, entonces superfluas en un mundo de hambre y necesidad.

Pero si de asfixiante profundidad psicológica hablamos, quizás sea “La ceremonia” (1995) el mejor de los siete filmes que la actriz protagonizó a las órdenes de Chabrol. Basada en la novela “A Judgement in Stone” de Ruth Rendell, Huppert es Jeanne, funcionaria de una oficina postal, quien se hace amiga de una empleada del hogar analfabeta y disléxica. El creciente resentimiento de ambas contra sus hipócritas jefes burgueses, detona una respuesta luctuosa. Pasado el milenio, la recurrente diva del festival de Cannes nos ha ofrecido personajes de sublime perversión: En “La Pianista” (2001) de Michael Haneke, el personaje de Huppert es una profesora de conservatorio que desarrollando parafilias que atentan contra su propia integridad, y que no duda en mutilarse la piel para obtener placer.