María Parado de Bellido: Su Legado Histórico

Por: Dr. Jesús Antonio Rivera Oré

La lucha de las mujeres por el reconocimiento e irrestricto ejercicio de las libertades y los derechos en igualdad de oportunidades, sigue siendo el gran desafío de este tiempo

El ideal por la construcción de una sociedad inclusiva y equitativa en igualdad de oportunidades sobre el pleno ejercicio de las libertades y los derechos políticos, económicos, sociales y culturales, sin dejar a nadie atrás por razones de origen, género, creencias o lugar de residencia, sigue siendo una cara aspiración por más de dos siglos, aun con largas luchas, célebres victorias y luctuosos sacrificios.

DR. JESÚS ANTONIO RIVERA ORÉ

Plataformas libertarias
En efecto, la invasión de Francia a España en 1808 desencadenó una serie de acontecimientos que marcaron un hito en la lucha por las libertades y derechos ciudadanos en los pueblos de la América Colonial que se declararon en rebeldía ante el Gobierno de la Regencia en Cádiz y adoptaron los idearios revolucionarios de Estados Unidos de 1776 y Francia de 1789 que luego pasaron a ser las plataformas libertarias de los movimientos independentistas en México, Montevideo, Quito, La Paz, Caracas, Buenos Aires, Santa Fe y Santiago entre 1808 y 1810.

En ese tiempo
Lima no fue parte de ese movimiento independentista americano y, sí lo fue, tardíamente Cusco en 1814 bajo el liderazgo rebelde del prócer Mateo Pumacahua quien instituyó la Junta de Gobierno del Cusco adoptando las Leyes de Indias que no se cumplían para permitir toda suerte de abuso de la administración colonial y la Constitución liberal española de 1812 que reconocía a los ciudadanos nacidos en España o en las diferentes colonias, derechos como el de ciudadanía, sufragio, aunque limitado y la organización de gobiernos políticos en las provincias dentro y fuera de España.

Luego de esa primera manifestación de lucha popular por la conquista de las libertades y la autodeterminación política de los pueblos, con una alta cuota de sufrimiento, sangre y muerte donde Huamanga tuvo gran protagonismo; una segunda que comprendió el componente político y militar, estuvo alentada con el desembarcó del Ejército Libertador del Sur al mando del general San Martín y el paso de la Campaña de la Sierra liderada por el general Álvarez de Arenales en cuyo marco se proclamó la Independencia de Huamanga en noviembre de 1820.

En los meses siguientes
Hasta mayo de 1822 Huamanga fue escenario de mayor convulsión social, puesto que el ejército realista reaccionaba cada vez con mayor crueldad para controlar todo atisbo de movilización y sofocar toda agitación por la defensa de las libertades y los derechos ciudadanos adoptados tras la proclama de la Independencia por el general San Martín en julio de 1821.

Es en ese contexto que aparece la egregia figura de doña María Parado de Bellido en medio del terror y actos de barbarie, el saqueo e incendió de los pueblos, contribuyendo a noble la causa de la libertad, la construcción de la Patria y la realización plena de la nueva Nación con varias actitudes dignas de elogiar, entre ellas:
UNO.- El hijo Tomás y el esposo Mariano integraban la partida de guerrillas liderada por el comandante Quiroz;
DOS.- Los bienes y la riqueza de la familia en Paras estuvieron a disposición de las guerrillas;
TRES.- Sensibilizó sobre el abuso contra los pobladores y provocó que las autoridades virreinales erosionen el sistema por dentro;
CUATRO.- Entregaba información sobre las estrategias y el desplazamiento del ejército realista para facilitar la integridad de la resistencia patriótica; y
CINCO.– Su marcha altiva al paredón y su silente sacrificio apuró el derrumbe del sistema colonial.

Fecha desconocida
El sufrimiento, sacrificio y muerte de doña María Parado de Bellido el 11 de mayo de 1822, una fecha desconocida por muchos años, que reveló la inutilidad de las leyes lejos de los ojos del rey y la inoperancia de los órganos competentes para la administración de la Justicia, contribuyó a poner fin al abuso, la opresión y la negación de las libertades, que sustentaron la resistencia en los Andes desde la primera queja de los curacas cusqueños ante el rey para que ponga fin al sistema de la encomienda en 1560 y el primer alzamiento popular contra los señoríos en Jauja en 1565.

Ya en la República
Y consolidado el proceso de la Independencia tras el éxito de la Batalla de Ayacucho en 1824 tras 260 años de dominación, sorprende la incipiente o débil práctica de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales basados en el contrato social por, el que, los ciudadanos legitiman la institucionalidad y contribuyen al sostenimiento del Estado con el pago de tributos y, este, en reciprocidad, protege y promueve el irrestricto ejercicio de los derechos de todos los ciudadanos y en igualdad de oportunidades, sin discriminación alguna.

Persistente pobreza
Hoy a poco de cumplir el 1er Bicentenario de la Independencia Nacional la desigualdad social y la persistente pobreza sigue marginando de los beneficios del crecimiento económico y negando el disfrute de los derechos humanos a millones de peruanos que ven afectada su calidad de vida, principalmente por razones de etnia, género y lugar de residencia, puesto que no todos los peruanos tienen acceso o disponen de adecuados servicios públicos: agua potable, saneamiento, electricidad, etc.; o servicios sociales: educación, salud, vivienda, empleo, seguridad social, etc.

Los niños
Por grandes sectores sociales, principalmente los niños son los que más sufren a causa de la alta incidencia de la anemia, la desnutrición crónica y la mortalidad infantil, también, las mujeres en su mayoría confinadas al servicio del hogar sin retribución alguna o al empleo en la informalidad sin beneficio alguno ni futuro cierto por su débil participación en la sociedad, la economía y la política, son quienes encuentran mayores muros para poder salir al camino del progreso.

Pareciera ser que muy poco se ha avanzado desde el sacrificio de la heroína. Ella no tuvo acceso a la educación; pero la sólida formación que recibió en su hogar, la hizo emprendedora de negocios para solventar la educación de sus hijos y, sobre todo, una mujer con convicciones en la lucha social, madre entregada a sus hijos, digna y respetada entre la comunidad huamanguina.

Violencia contra la mujer
Los tiempos han cambiado radicalmente, sin duda, pero los acontecimientos recientes que llenan las páginas y los espacios de los diferentes medios de comunicación, dando cobertura a los actos de abuso infantil, brutal violencia contra la mujer y creciente inseguridad ciudadana, indican que el Estado y sus formas de Gobierno que surgió en los albores de la República acusan grandes fallas y las soluciones no pasan por hacer solo arreglos institucionales sino por avanzar en reformas de enfoque estructural, es decir, reformas políticas, económicas, fiscales y administrativas.

En el olvido
Sin reformas estructurales, será difícil hacer que el Estado llegue y esté presente en todo el territorio nacional, integrar la Nación, conectar los pueblos y articular la economía para asegurar la expansión de oportunidades y que todos tengan un empleo digno y una vida plena, sin discriminación alguna. Este fue el motivo de la lucha librada en los Andes, que hoy persiste en el olvido igual que el ejemplo de la heroína que hasta hoy ha recibido el justo reconocimiento de la Patria, y el momento del resarcimiento ha llegado.