Niña de dos años tenía 48 horas de vida, hasta que apareció una donante que la salvó

Comenzó con un resfrío cualquiera, así que Katherine llevó a su hija de dos años al Hospital del Niño. Tras un par de semanas de tratarla con los medicamentos más comunes, en un intento de curar lo que ya parecía una complicación respiratoria, la situación cambió por completo. Los doctores diagnosticaron a la pequeña D.Z.S. con una hepatitis fulminante, luego de varias pruebas.

Esta enfermedad, también conocida como falla hepática aguda, llevó a la familia de la niña a trasladarla de emergencia al Hospital Rebagliati. El panorama empeoró aún más cuando Katherine recibió la noticia de que lo único que salvaría a su hija era un trasplante de hígado. Pero no solo eso, el trasplante debía hacerse en menos de 48 horas, si no la pequeña perdería la vida.

En nuestro país, solo dos personas por cada millón de habitantes donan órganos, de acuerdo con EsSalud. Asimismo, el 63.6% de familias están en contra de que uno de sus familiares sea donante, según el departamento de investigación del Congreso (DIDP). Es por esto que, ante la emergencia, Katherine decidió ser donante en vida. Quien dona debe ser compatible con quien recibe el órgano y siempre uno de los padres lo es con el hijo, explicaron los médicos del Rebagliati.

En este caso, Katherine podía ayudar a su hija. Pero, a pesar de la compatibilidad, la operación no iba a ser simple. Según el médico Félix Carrasco, jefe de la Unidad de Trasplante Hepático, había demasiados riesgos.

Un sábado de junio, D.Z.S. ingresó de emergencia al Hospital Rebagliati, contaba con solo 48 horas de vida si no se realizaba el trasplante. Por carácter de urgencia nacional, la niña se encontraba como la primera de la lista de espera para trasplante de hígado (solo existe una lista a nivel país con los nombres de los pacientes). Un día después, aparecieron quienes cambiarían y salvarían su vida: una familia que aceptaba donar. Una joven venezolana había fallecido y era compatible con ella.

El domingo 16 de junio, los médicos usaron un segmento del hígado donado (410 gramos) para trasplantarlo a la menor. El proceso duró más de diez horas. Los médicos Félix Carrasco, Tayana Bedregal, Ana Muñoz y Michael Quispe lograron que la operación fuese exitosa.

Sin embargo, algunas complicaciones llegaron después. La niña sufrió una infección y aparte tuvo que volver a ser operada por una complicación con el trasplante.

Esta es la razón por la que Katherine sigue durmiendo en el hospital desde hace un mes y medio, acompañando a su pequeña D.Z.C., quien permanece internada, aunque ya se encuentra estable y recuperándose. En pocos días será dada de alta, podrá ir a su casa y continuar con una vida normal.

Una persona que decide donar sus órganos puede salvar hasta a 9 vidas. “Es importante que nosotros en nuestra casa hablemos con nuestra familia de que sí queremos donar órganos. Porque no importa lo que diga el DNI, nuestros familiares deciden una vez que fallecemos. Es importante esa frase que dice ‘soy donante y mi familia lo sabe’”, dijo el doctor Carrasco.

Luego de la enfermedad de su única hija, Katherine de 26 años cuenta que su vida ha cambiado por completo y pide que más personas se cuestionen sobre la donación de órganos. “Quiero pedir a todos que tomen conciencia sobre la donación de órganos porque pueden salvar más de una vida. Agradezco de corazón a la familia que aceptó donar y salvar la vida de mi hija”, señaló.

Más personas como la pequeña D.Z.S podrán salvar sus vidas con un acto solidario de otra persona y es por eso que RPP en alianza con EsSalud han lanzado “Vivir de Amor”, una campaña que busca sensibilizar a las familias sobre la importancia de la donación de órganos y tejidos.

RPP