Perro Sin Pelo del Perú deslumbra en el mundo

Este 12 de junio se recordó el Día del Perro Sin Pelo del Perú, raza milenaria y que ahora deslumbra en el mundo por su historia y bondades. Estos ejemplares peruanos han llegado a Estados Unidos, Canadá, toda Europa, Australia, Chile, entre otras partes del mundo. En el “boom” del Perro Sin Pelo del Perú, sin duda, ha contribuido Marisa La Rosa, prestigiada criadora peruana, quien narra sus experiencias en esta nota.
Soy criadora de la raza Perro sin Pelo del Perú con el afijo HUATUNTUPAQ, que es un vocablo quechua que significa magnífico, supremo, majestuoso.
Crío esta raza en sus dos variedades y tres tallas, o sea desnudos y con pelo, grandes, medianos y pequeños.

Empecé a criar nuestros viringos a partir del 2009, cuando tuve la oportunidad de viajar al norte del Perú, y por casualidades de la vida me topé con un ejemplar macho, del que me enamoré inmediatamente. Él se vino a vivir conmigo a Lima, y empezó mi aventura en el mundo canino. Su nombre es SINCHI, fue el primer perro sin pelo que tuve y el responsable que me introdujera en el mundo de las exposiciones caninas, que se convirtiera en una gran pasión.

Conocía desde muchos años atrás la raza, pero no me animaba a introducirme en su mundo. Tenía claro que si criaba una raza tenía que ser nuestro perro peruano, ya que no hay nada mejor que tener pasión por lo nuestro, por nuestras raíces.

Cuando llegó SINCHI a mi vida, decidí criar y exponer a fin de aportar por lo menos con un granito de arena a su conservación. Además, mi deseo era lograr obtener buenos ejemplares para mostrar que esta raza puede estar entre los mejores de nuestro país, cosa que logré al obtener con el afijo HUATUNTUPAQ, ser mejor criador Novel en los años 2013 y 2014, y mejor criadero de todas las razas del KCP por tres años consecutivos, en los años 2015, 2016 y 2017. Además, SINCHI fue el perro número 2 en el 2014, e INTI ganó el ranking nacional del 2015, y otros tantos lograron los títulos nacionales en el Perú y sus países donde residen.

Fieles, leales e ideales
También llamado viringo, es una raza única, fiel, leal, limpia, protectora, del que fácilmente se puede enamorar cualquiera. Su condición de perro de compañía, y el hecho que posea tres tallas y dos variedades, sin pelo y con pelo, los hace ideales para todo tipo de hogar, sea para espacios grandes como para la sencillez de un departamento. Es fácil de adaptarlo a un nuevo ambiente y nunca perderá el cariño por su propietaria y su familia humana.

En los perros HUATUNTUPAQ priorizamos la cuadratura del cuerpo, y pongo gran atención a mantener buenas cabezas, condición básica para la tipicidad de la raza. En los de variedad desnuda, crio exclusivamente perros de color sólido, ya que los mal llamados orquídea, al poseer y transmitir zonas despigmentadas les genera serios problemas de salud, por eso evitamos los cruzamientos con ese tipo de ejemplares. Con los perros con pelo, que recién se reconociera en el 2013 debo resaltar que la única diferencia que debe existir, es que uno está recubierto de pelo y el otro no, compartiendo los mismos rasgos morfológicos. No puede haber diferencias sustanciales porque la variedad peluda, es y será muy útil en la supervivencia de la raza, por lo que recomiendo el cruce entre ambas variedades con cierta frecuencia. Su pelaje debe ser corto, liso y de cualquier color o combinación de colores.

Si tuviera que resumir la personalidad del viringo, diría que es una raza muy devota de su amo, que hará todo cuanto pueda por estar a nuestro lado, por sentirse acompañado, cuando en realidad es uno quien se siente acompañado de ellos.

En los perros desnudos, debemos proteger su piel de los rayos solares por lo que resulta útil aplicarle alguna crema protectora, que además le hidrate la piel, y verán que la piel se mantendrá saludable. En los perros con pelo, los cuidados mínimos son los que requiere cualquier perro, baños quincenales y una buena cepillada del manto. Deben tener una buena alimentación que les permita desarrollarse a plenitud.

El problema principal, es que no tenemos una gran variabilidad en la raza, o puedo decir, que no contamos, en general, con muchos reproductores, especialmente en la tallas Mediano y Pequeño. Tampoco tenemos, como en otras razas, un número grande de criadores, lo cual es una debilidad que debemos enfrentar promoviéndola en nuestro medio. Sabemos que, en el norte del país, de donde es su origen, hay buenos ejemplares que deberían incorporarse a la crianza para mantener el tipo y contribuyan en la preservación de la raza para el futuro.

A lo largo de estos años he aprendido que, para dedicarse al perro sin pelo del Perú, como a cualquier raza, se necesita dedicación y voluntad de trabajo. La satisfacción que nos dan los ejemplares salidos de nuestro criadero es indescriptible. Tenemos Campeones mundiales, europeos y campeones de otros países que me hace sentir orgullosa, pero a la vez agradecida a sus propietarios y la vida misma. Uno debe mantener el sueño de lograr siempre buenos ejemplares.

A la persona que desea empezar a criar nuestra raza nacional le diría que persevere, que estudie la raza, su historia y estándar, que se contacte y pida consejo a personas que conocen la raza para que puedan empezar a implementar un plan de crianza, seleccionando siempre los mejores, y nunca perder de vista el tipo que es la esencia de la propia raza.