REFLEXIONES SOBRE LA JUSTICIA

Sometamos al Poder Judicial al Control del Pueblo
Basta de Controlarse Ellos Mismos

El escandaloso fallo de la jueza María de los Ángeles Álvarez, librando a
Martín Vizcarra de la prisión preventiva, ha colmado la indignación de la población, y ha puesto en debate la pregunta: ¿quién controla al Poder Judicial? Hasta hoy han sido ellos mismos, con las consecuencias que conocemos. Un corrupto no puede controlar a otro corrupto.

Al respecto James Wilson, el más erudito de los Padres Fundadores de los EEUU, escribió: “el poder supremo, absoluto e incontrolable reside en el pueblo. No existe poder superior a él, si bien los poderes deben ser independientes entre ellos, todos deben estar sometidos a él”.

Efectivamente, desde el griego Polibio, pasando por Maquiavelo, Montesquieu y Jefferson, los Estados se organizaron en tres Poderes, uno independientemente de otro y ejerciéndose controles mutuos. Sin embargo, por extrañas razones, no se afirmó el Poder del pueblo sobre ellos. Solo el lúcido Wilson lo escribió con meridiana claridad.

El Poder del pueblo
Tiene un fundamento incontrastable: es el que elige a quienes lo detentan en el Ejecutivo (Presidente) y el Legislativo (Parlamentarios). ¿Quién le ha sustraído a ese mismo pueblo su derecho de elegir a los altos Magistrados del Poder Judicial y el Ministerio Público? Ha llegado la hora de reconquistar ese derecho.

La atribución de administrar justicia, estuvo en manos del soberano, en tiempos del absolutismo, y fue gracias al pueblo que le fueron arrebatados tales privilegios. Y se puso en manos de un cuerpo independiente esa atribución. Si el pueblo fue el artífice de esa conquista, resulta que ahora está marginado del control de ese ejercicio.

Fundamentación
Los fundamentos para que eso suceda, están en la propia Constitución (ese instrumento que el pueblo formuló mediante una Asamblea Constituyente). En su artículo 45° se lee claramente:
“El Poder del Estado emana del pueblo”.

Y como dice además Jean Bodin “es el único que lo legitima”. Respecto al Poder Judicial, la misma Carta Magna dice en su Artículo 138°:
“La potestad de administrar justicia, emana del pueblo”.

A pesar de esta declaración constitucional, el Poder Judicial viene administrando justicia a su libre albedrío, prescindiendo del pueblo, siendo que esa potestad le ha sido otorgada por él. Se ha escabullido arteramente, del control de la población. Y esto debe terminar, para que no se sigan emitiendo fallos y sentencias preñadas de corrupción.

Sometimiento
La jueza María de los Ángeles Álvarez, se sometió ignominiosamente ante el Poder de su defendido: Martín Vizcarra, zurrándose en el pueblo que le dio la potestad de administrar justicia.

¿Qué Hacer?
Muy simple y a la vez complicado: Apelar nuevamente a la Constitución. Ella, en su Artículo 139° Inciso 17 dice textualmente:
“Son principios y derechos de la función jurisdiccional: la participación popular en el nombramiento y revocación de los magistrados conforme a ley”.

Pero resulta que por extrañas razones (pueden ser el temor o la desidia) el Congreso jamás se abocó a darla. No ha querido ponerle el cascabel al gato. Si elegimos a quienes en nuestro nombre y bajo nuestra vigilancia, nos representan en dos Poderes (Ejecutivo y Legislativo), ¿por qué hemos abdicado cobardemente, al derecho de cumplir lo que dice la Constitución?

Poder Supremo
Ha llegado el momento de someter al Poder Judicial, ante el Poder Supremo, soberano e incontrolable de la población. No hacerlo, ha dado como consecuencia la degradación de ese Poder, que permanentemente alcanza solo el 10% de la aprobación ciudadana. Y que existan más de 50 mil presos sin sentencia, y que de ellos, el 26% salga en libertad por ser inocentes. Y que el (a) “Lagarto”, siga haciendo lo que le da la gana, con beneplácito de sus protectores en diversas sedes judiciales.

Votación popular
Con la ley que reclamamos y exigimos, el presidente del Poder Judicial y la Fiscal de la Nación, deberán ser elegidos por votación popular, como manda la Constitución, y mediante procedimiento que deberá debatirse, tener también el derecho de revocarlos, por su pobre o corrupto desempeño. Ahora son incontrolables. Se eligen entre ellos con arreglos al margen de la legalidad y por razones políticas.

Desde 1993, que se aprobó la actual Constitución (18 años), nadie en el Congreso se ha atrevido a someter a jueces y fiscales al control de la población. ¿Será que tienen rabo de paja, o se quieren curar en salud, contra futuras tropelías? No existe otra explicación.

Esa es nuestra opinión, en uso de las facultades que otorga la Constitución a todos los ciudadanos (Artículo 2°, Inciso 4). Otrosí. La JNJ es un apéndice convenido del PJ. Punto.