Respuesta al Gobierno por el COVID-19: Reflexiones Para la Acción

Por: Econ. Roberto Elguera
Consorcio EDESGROUP-B&S Comunicaciones
[email protected]

El nuevo Coronavirus (COVID-19)(2019-nCoV) se ha configurado en un riesgo global a la viabilidad sanitaria, la estabilidad económica, del empleo y de las condiciones de vida de gran parte de la población mundial. Afecta hoy a cerca de 200 países, con cerca de 1.91 millones de personas contagiadas y 118,984 fallecidos (13 de abril 2020) .

En el Perú, según información oficial del Ministerio de Salud (MINSA) (12 de abril 2020) , se contaba con 9,784 personas contagiadas, sobre un total de 87,116 muestras aplicadas, lo cual da representa un porcentaje de 11.2%. Han fallecido 193 personas.

A nivel global, el virus apareció en China (Ciudad de Wuhan, a principios de diciembre de 2019), la OMS emitió alertas durante enero y febrero, que lamentablemente no fueron adecuadamente procesadas por el Gobierno Nacional en el Perú; nos encontramos a cerca de 30 días de cuarentena y estado de emergencia (se inició el 16 de marzo); el Gobierno evidentemente está haciendo un gran esfuerzo en implementar medidas de respuestas a la emergencia, mitigación y prevención, donde la “primera línea de lucha” la tiene el personal médico, de enfermería y sanitario, como la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

El horizonte próximo es altamente incierto, en lo económico y social, donde los expertos epidemiólogos coinciden, usando como parte de la base, la trayectoria que el virus tuvo en China, Italia y España, que en el Perú el “pico” de la curva de infectados se alcanzará entre el 20 y el 25 de abril próximo. Esta cuarentena se justifica plenamente por el riesgo de propagación del virus por debilidades coyunturales y estructurales del sistema de salud, lo cual de darse generaría un desastre sanitario y humanitario.

Queremos aportar a la reflexión para la acción inmediata del Estado, entendiéndose para este caso el Gobierno Nacional, los Gobiernos Regionales y Locales, desde una perspectiva objetiva, buscando evitar sesgos, pero señalando factores críticos y limitaciones que están complicando la estrategia conducente a controlar la propagación del virus, en tanto se espera la validación de una vacuna, que se genere a nivel internacional o nacional.

1.- Sobre la aplicación de las pruebas de muestras para detectar el virus.

La información oficial (al 12 de abril 2020) indica que se han procesado 76,506 muestras, de las cuales 31,234 son pruebas moleculares (41%) y 45,272 (59%) son pruebas rápidas (serológicas). El incremento de las pruebas ha crecido de un promedio diario de 1,000 muestras en las semana anterior a aproximadamente 9,000 pruebas diarias; donde Perú viene realizando un mayor número de pruebas que el promedio de los países latinoamericanos.

La limitación que se identifica es la estrategia. Pareciera que en el Gobierno no ha habido un buen diseño muestral previo, que sea representativo como país, y representativo para cada uno de los 24 departamentos (un muestreo estratificado). Incluso se ha podido definir un muestreo representativo también por subgrupo de edades (niños, jóvenes, adultos, adultos mayores). De esta manera se hubiera tomado muestras de personas asintomáticas y sintomáticas (las pruebas hasta el momento se concentran en personas sintomáticas).

Calculando un tamaño de muestra para un muestreo aleatorio por departamento . Con un nivel de 99% de confianza y 1% de error resulta una muestra de 401,745 unidades y con un nivel de 95% de confianza y 1% de error resulta una muestra de 235,752 unidades, lo cual resultaría un umbral más realista, dado el avance actual. Vale decir que con una muestra aproximada a este número (n=235,752) se tendría una buena aproximación, representativa de cada departamento y a nivel nacional.

El Gobierno ha adquirido 1.4 millones de pruebas rápidas y 300,000 pruebas moleculares .

A la fecha solo habían llegado 150,000 pruebas rápidas , desconociéndose la información de llegada de pruebas moleculares. La información brindada por el Gobierno es errática. Hay un rezago importante de la llegada de las pruebas adquiridas, se indica por problemas de cambio de normas de transporte aéreo, por lo cual habría aviones detenidos en China y Brasil, con material sanitario destinado a nuestro país.

Se entiende que las pruebas rápidas ayudan a definir “zonas de infección” (muy útil para labores de políticas sanitarias) y “número mínimo de infectados” (por el riesgo de falsos negativos en este tipo de prueba), en tanto que las pruebas moleculares ayudan a determinar “quienes son los infectados”.

Que a la fecha solo el 59% sean pruebas rápidas es una gran limitante, porque demorará mucho más tiempo saber “cuáles son las zonas con mayor prevalencia del virus”. Sería importante evaluar, desde el Gobierno, acuerdos con sus pares donde se encuentre detenido el material sanitario, para que aviones de las Fuerzas Armadas lo puedan transportar en el más corto plazo.

2.- Sobre la precariedad del sistema de salud peruano: un atraso de 30-40 años.

De acuerdo al índice de seguridad sanitaria global , que mide el nivel de preparación de un país para hacer frente a una epidemia o pandemia, índice con un rango de 0 a 100%, el Perú presenta un bajo índice (34.4% y 39.9%), menor al promedio mundial, de 40%. El Perú se encuentra entre los países latinoamericanos menos preparados, junto a Paraguay, Bolivia y Colombia .

A esto se agrega que el Perú (medido por cámaras de cuidados intensivos y ventiladores por cada 100 mil habitantes) se encuentra en el nivel más bajo de un grupo de más de 100 países en el mundo, mucho menor que países como Colombia, Chile, Brasil, Argentina, México, Ecuador . Se complementa que el Perú es uno de los países con el gasto social en Salud más bajo de Latinoamérica (gasto por habitante y como porcentaje del PBI) . En el caso de las mascarillas, un implemento tan básico de protección para el contagio, la situación es igual o más precaria, como informó la prensa recientemente, se ha exportado millones de mascarillas a países como China, mientras el Ministerio de Salud no previo escenarios que hubieran conllevado a “stockearse” de este implemento, ni procesó las alertas que la OMS ya enviaba desde enero último.

Este panorama resulta indignante respecto a un país que ha crecido macroeconómicamente 21 años de modo ininterrumpido, con fases incluso denominadas de “bonanza fiscal”, periodo donde hubo gran escala de recursos financieros, pero que nunca dialogó con una real prioridad al Sector Salud, explicada por la precaria planificación en todos los niveles de gobierno (nacional, regional, municipal) y por la corrupción generalizada de la que aun somos testigos.

Los diagnósticos profundos y las reformas, necesarias e impostergables, demorarán un plazo que no se tiene, no hay tiempo para responder a la amenaza-riesgo. En la dirección de aportar soluciones de urgencia, planteamos ideas de acción inmediata:

2.1.- Equipamiento médico crítico (camas UCI, ventiladores mecánicos, mascarillas, kit de implementos de protección).

La información provista por el Director de la Sociedad Peruana de Medicina Intensiva es espeluznante . En el país existe en torno a 820 camas de cuidados intensivos (UCI) y 900 ventiladores mecánicos, pero solo hay un 10% que se destinaría a los pacientes COVID-19 (82 camas-donde parte de las UCI tienen más de 30 años y presentan problemas de operatividad- y 90 ventiladores). Respecto a los recursos humanos, en todas las UCI solo hay 700 médicos y 2,000 enfermeros y enfermeras. Hay un déficit de 700 médicos y otro margen de personal de enfermería para responder a los pacientes COVID-19. Al respecto, la información última era que 180 médicos se encontraban infectados del virus y otro grupo se encontraban en evaluación. Resulta urgente:

 Elaboración y reparación de ventiladores averiados: Existen en los almacenes de los principales hospitales a nivel nacional, ventiladores respiradores, donde no se cuenta con un inventario básico. Se requiere que el Gobierno convoque con carácter de urgencia a: universidades públicas y privadas que cuenten con carreras de ingeniería mecánica e industrial, y tecnología médica, institutos como SENATI o TECSUP, otros institutos tecnológicos, para que inicialmente reparen los equipos que sean viables y puedan distribuirse en Lima y Regiones, con un protocolo tipo provisto por una universidad líder.

Sobre la preparación de los equipos, la Marina de Guerra, como entidades académicas, como la Universidad Católica vienen trabajando intensamente en la preparación de ventiladores respiradores, pero es insuficiente frente a lo requerido. Para la preparación de equipos, el Gobierno debe convocar, a las entidades mencionadas anteriormente, a empresas privadas que puedan aportar al objetivo.

Recientemente se ha difundido que el equipo Mercedes de la Fórmula 1 (automovilismo), en colaboración con el University College de Londres y el Servicio Británico de Salud, han logrado fabricar 10 mil respiradores en sólo 10 días y han publicado los diseños para que sean copiados (Web: https://covid19research.uclb.com/product/ucl-cpap), por ingenieros y técnicos en todo el mundo, oportunidad que deberíamos aprovechar con urgencia.
 Implementación de Camas UCI: Resulta urgente que el Gobierno acelere, de un parte, en la coordinación con entidades privadas y públicas que puedan reparar camas averiadas para dejarlas funcionales y construir camas complementarias; a ello debe articularse una mayor efectividad en la coordinación con la cooperación internacional, técnica de países que han logrado mayor éxito en gestionar la enfermedad, como China, Corea del Sur y Alemania, para implementar Salas UCI temporales.

En Lima, adicionalmente al Hospital de Ate, organizaciones como Alianza Lima y Universitario de Deportes han cedido sus locaciones para apoyar la estrategia sanitaria. Debe evaluarse la viabilidad de construir hospitales temporales en estas instalaciones. A nivel regional, la infraestructura es precaria para el aumento de Salas UCI, por lo que se debería reforzar la capacidad de oferta en Lima, para que los pacientes puedan ser trasladados para un tratamiento en mejores condiciones. El Gobierno ha proyectado contar con 1,000 Salas UCI, meta muy lejana hasta la fecha.

 Mascarillas: solo considerando una población de 30 millones de habitantes, que requieran usar al año 04 mascarillas, resultaría una demanda potencial de 120 millones de mascarillas. El Gobierno debe convocar, organizadamente pero de urgencia, con las representaciones de las MYPEs (micro y pequeñas empresas) del sector textil y confecciones, para que, en base a un protocolo técnico definitivo provisto por el MINSA , lo cual será importante también por su efecto reactivador de este sector seriamente golpeado por la cuarentena.

2.2.- Recursos Humanos. Resulta urgente:

 Acelerar la facilitación de los médicos, personal de enfermería y de tecnología médica, graduados y titulados, para que puedan ejercer funciones, sin necesidad de estar colegiados.
 Planificar y gestionar la incorporación de los miles de migrantes venezolanos, profesionales en carreras médicas, que puedan aportar a gestionar la epidemia en Lima y en Regiones.

2.3.-Otros equipamientos médicos (indumentaria, protectores faciales, etc.).

 Compras coordinadas con la cooperación internacional (OMS, UNOPS), para acelerar los tiempos.
 Concursos rápidos convocados por el MINSA, en coordinación con las Direcciones Regionales de Salud, dirigidos a emprendimientos y empresas privadas, para buscar opciones complementarias de producción nacional.

2.4.- Evitar focos de contaminación y potencial contagio: disposición de desechos peligrosos de Hospitales que tienen pacientes COVID-19. Resulta urgente:

 Mapear en todos los centros de atención en el país, zonas de tratamiento de desechos peligrosos, y si se cumplen estándares vigentes sobre el tema.
 Dotar al personal de limpieza de estos desechos de equipamiento básico adecuado.

3.- Filtración e ineficiencias en la ayuda social: Bonos 380 y kits alimentarios y de higiene a nivel local.

El Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS) ha liderado la transferencia de un Bono de 380 soles destinado, en su diseño, a 2.7 millones de hogares en condición de pobreza o pobreza extrema de zonas urbanas afectadas económicamente por la epidemia.

En las zonas rurales, se concibió que dicha ayuda la cubriría la transferencia bimensual que realiza el Programa JUNTOS a cerca de 730 mil hogares rurales en extrema pobreza. Lamentablemente dicha transferencia, aplicada dos veces (380 soles en cada vez) ha estado signada por ineficiencias, graves en un contexto como el actual:

El propio MIDIS ha reconocido una filtración (error en la asignación de fondos a población no objetivo) de 18 mil hogares (asociada a 72 mil personas). Muchos reclamos en los medios de comunicación, de familias que se autodefinen en miseria y extrema pobreza que no han recibido dicho bono, indicarían que el margen de error es mayor al indicado por el MIDIS. Conozco personalmente de casos de hogares con automóviles, edificios como propiedades, estudiantes en colegios particulares, que han recibido el Bono 380.

Esto es inaceptable, más aún porque la base de datos principal usada para la distribución del bono, según se indicó, es el Sistema de Focalización de Hogares (SISFHO) que se encontraba anteriormente en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), donde se diseñó:

 La entrega del bono ha revelado los dos tipos de errores en la focalización, señalados en la literatura asociada, población objetivo que no recibe la ayuda social y población no objetivo que la recibe. El MIDIS debería transparentar esta información a nivel público.

 El MIDIS no ha difundido la metodología técnica (estadística) que ha utilizado para la determinación de los hogares objetivo, para la focalización. Ello se hubiera resuelto, anexando un anexo a la norma aprobada. Han informado que sobre la base de la base SISFHO se ha definido la asignación, pero no han dado mayores detalles del proceso.

 Es poco probable apelar a la “conciencia moral” de quienes no requiriendo el bono que les asignaron lo hayan donado a alguna persona necesitada. Simplemente fue un dispendio inaceptable de recursos tan necesarios hoy. Aquí no hay nada más que hacer.

 Sin embargo, en la población objetivo que no ha recibido el bono, si se demanda acción del Gobierno. Se propone que en base a una organización de los Comedores Populares y los Comités del Vaso de Leche, existentes en gran parte de la zona urbano marginal y periurbano pobre y en vulnerabilidad, se realice transferencias de alimentos, para que los comedores y comités (con instrumentos de seguridad evidentes, como mascarillas y demás) puedan paliar de algún modo el hambre y la inseguridad alimentaria que avanza crecientemente.

Esta debería ser una prioridad y acción urgente desde el MIDIS. Aunque como parte del proceso de descentralización, los programas de comedores populares fueron transferidos del nivel nacional de gobierno al provincial, en la práctica, las municipalidades no han fortalecido esta intervención y no cuentan con presupuesto para alimentar a la población más vulnerable.

Complementariamente, el Gobierno ha transferido aproximadamente 214 millones de soles, para que sean distribuidos en los 1,874 municipios a nivel nacional más vulnerables, para distribuir artículos de primera necesidad de la canasta básica familiar:

 Sobre el protocolo para la transferencia, tampoco se ha difundido una orientación técnica (correspondería por competencias al MIDIS o al MINSA, respecto a los implementos de higiene) para que los municipios realicen una transferencia bien focalizada y eficiente. Ante esta carencia, vienen definiendo criterios heterogéneos, con el riesgo de asignación discrecional, por desconocimiento o por favoritismos políticos. Una muestra de alcaldes que han informado sobre el proceso, indicaron que usaron información del INEI, como base para la focalización, pero en términos generales, con poca precisión.

 El control concurrente de las compras, por parte de la Contraloría, aprobada recientemente por el Congreso y el Ejecutivo, es muy limitada a la fecha. Según información ultima de la misma Contraloría, solo se había cubierto en una primera visita 254 municipios (13.5% del total), donde se evidencia la falta de mecanismos virtuales de monitoreo y control. No obstante en esta muestra ya se había detectado las siguientes anomalías:

o 35% de municipios registraron demora en la compra de víveres.
o 9% de municipios tuvieron deficiencias en la distribución.
o 6% de municipios tuvieron deficiencias en el almacenamiento.

Finalmente, como parte de una gestión asertiva del Gobierno en esta crisis, resulta necesario aprender de las buenas prácticas, de lo que ha funcionado, funciona y está validado, a nivel internacional. Un observatorio de buenas prácticas, cuya implementación lidere el MIINSA, pero con apoyo de la cooperación internacional y Naciones Unidas, será de alta utilidad, en un escenario donde todos los días se buscan soluciones a problemas sucesivos.