Una más de Málaga: No supo explicar dónde están otras 280 dosis de vacuna

El jefe del equipo de investigación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), Germán Málaga, reconoció que el Gobierno de la República Popular China entregó 3.200 dosis extras de la vacuna Sinopharm, aparte del lote que se destinó a las pruebas clínicas. De ese monto, dirigió 1.200 dosis para 600 personas a la embajada china en Lima.

Ante la comisión Covid-19 del Congreso, el médico Málaga admitió que con las 2.000 dosis que quedaron bajo su administración, fueron inmunizadas 487 personas, entre ellos el expresidente Martín Vizcarra, su esposa y su hermano César Vizcarra, así como funcionarios de la Cancillería, del Ministerio de Salud y otras que no tenían ninguna relación con los estudios clínicos.

Empero, hay una cantidad de dosis que quedan en el aire.
En efecto, Málaga precisó que de los 487 inmunizados, 390 recibieron dos inoculaciones y a los restantes se les aplicó una dosis y a otros hasta 3. En total fueron 917 dosis utilizadas.

Sin embargo, el médico también señaló a los congresistas de la comisión Covid-19 que quedan en stock 803 dosis. Por lo tanto, si se restan estas cifras al total de 2.000 dosis que recibió Málaga de cortesía de los chinos, quedan en el aire 280 dosis. Por eso, concluyó: “De las 3.200 dosis recibidas (1.200 que despachó a la embajada de China y 2.000 que llegaron a manos de la UPCH), el 91% de las dosis no tienen ninguna objeción y es el 9% que está por investigar”. Esto significa que hay en el aire 288 dosis (9%) con las que ha sido inoculado otro grupo de personas fuera de la lista de 487 que se ha difundido. Pero hay algo más.

A sus casas

Tal como había informado La República el domingo último, Málaga reconoció que entre los beneficiados se encuentran funcionarios y servidores de la Cancillería y del Ministerio de Salud que fueron parte de las negociaciones con los diplomáticos chinos y los representantes de Sinopharm.

Dijo que de la relación de los 487 inmunizados se encuentra personal del estudio clínico de las universidad de San Marcos y Cayetano, pero no supo explicar por qué se vacunó a los que negociaron con Sinopharm.