El congresista César Revilla, vocero de Fuerza Popular, vuelve a estar en el ojo de la tormenta. Tras ser cuestionado por recibir doble sueldo como legislador y docente universitario sin dictar clases, ahora estaría impulsando discretamente una maniobra para prolongar el control político sobre la SUNEDU.
Según fuentes legislativas, Revilla estaría promoviendo una disposición complementaria que amplíe el mandato del Consejo Directivo de la SUNEDU por tres años más, pese a que actualmente la Ley Universitaria (artículo 17.2) establece un límite de tres años sin posibilidad de reelección. La propuesta también incluye modificaciones al artículo 20, cambiando los requisitos para la designación del Superintendente de la entidad encargada de velar por la calidad universitaria.
Esta movida, que se estaría trabajando «por debajo de la mesa» con el respaldo de otros parlamentarios, despierta sospechas sobre un intento de copamiento político de una institución clave para la educación superior en el país. Cabe recordar que Revilla ya fue duramente criticado por incompatibilidad de funciones al desempeñarse simultáneamente como docente fantasma en una universidad privada.
El silencio de la dirigencia de su partido ante estas acciones genera más preguntas que respuestas. ¿Estará al tanto Keiko Fujimori de las acciones de su vocero congresal?
Es vital que la ciudadanía esté alerta frente a posibles intentos de manipular instituciones autónomas como la SUNEDU, cuyo rol en la supervisión educativa es fundamental para garantizar una formación universitaria de calidad y libre de injerencias políticas.





