Con la llegada de las altas temperaturas, los Clubes Metropolitanos de Lima dieron inicio a la temporada de verano abriendo sus piscinas recreativas desde la quincena de diciembre, ofreciendo una alternativa accesible, segura y familiar para refrescarse y disfrutar de las vacaciones. La iniciativa es impulsada por el Servicio de Parques de Lima (Serpar) y se mantendrá activa durante toda la temporada.
Las doce piscinas habilitadas están distribuidas estratégicamente en Lima Norte, Este y Sur, permitiendo que niños, jóvenes y adultos accedan a espacios adecuados para el esparcimiento. Además del uso de piscinas, los clubes cuentan con áreas deportivas y recreativas, ideales para compartir en familia durante las fiestas de fin de año y el periodo vacacional.
Los clubes que ya abrieron sus piscinas son Sinchi Roca, Lloque Yupanqui, Manco Cápac, Cápac Yupanqui, San Pedro, Santa Rosa, Huiracocha, Cahuide, Pascuala Rosado Cornejo, Flor de Amancaes, Huáscar y Huayna Cápac, ubicados en distritos como Comas, Los Olivos, Carabayllo, Ate, San Juan de Lurigancho, Villa El Salvador y San Juan de Miraflores, entre otros.
El horario de atención es de 9:00 a. m. a 6:00 p. m., de lunes a domingo. Las piscinas funcionan en cuatro turnos diarios, además de la opción full day, que permite permanecer hasta seis horas continuas. El costo de ingreso general a los clubes es de S/ 3 entre semana y S/ 4 fines de semana y feriados, mientras que el acceso a piscina tiene tarifas adicionales según el turno o modalidad elegida.
Como medida inclusiva, los adultos mayores de 65 años y las personas con discapacidad acceden a un 50 % de descuento, previa presentación de su DNI o carnet CONADIS. Asimismo, Serpar informó que todas las sedes cuentan con protocolos de limpieza, control de aforo, mantenimiento permanente y personal salvavidas, garantizando condiciones óptimas de seguridad.
Desde la gerencia general de Serpar se destacó que esta reapertura busca fortalecer el uso de espacios públicos y brindar a las familias limeñas una opción recreativa confiable durante el verano, especialmente antes y después de las celebraciones de fin de año.
Esta medida cobra relevancia al ofrecer una alternativa económica y segura frente a la alta demanda de espacios recreativos en la ciudad, promoviendo la convivencia familiar y el aprovechamiento responsable de la infraestructura pública.





