El Colegio de Ingenieros del Perú (CIP) advirtió que las recientes emergencias en Tumbes, Piura, Ica, Arequipa y Tacna evidencian graves deficiencias en la gestión pública del riesgo de desastres, y exigió la aplicación efectiva de la Ley N.° 29664, que crea el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SINAGERD).
El decano nacional, Jaime Ruiz Bejar, sostuvo que los daños ocasionados por lluvias intensas, activación de quebradas e inundaciones no deben calificarse únicamente como “fenómenos naturales”, sino como consecuencia de decisiones que omitieron criterios técnicos y planificación adecuada. “La improvisación cuesta vidas y millones en pérdidas económicas”, subrayó.
Desde Arequipa, el presidente de la Comisión Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres del CIP, Luis Morán, realizó una evaluación técnica de la infraestructura afectada. Señaló la necesidad de aplicar de manera estricta la Gestión Integral del Riesgo de Desastres en sus componentes prospectivo, correctivo y reactivo.
En el ámbito prospectivo, el gremio planteó impedir asentamientos en zonas de alto riesgo y exigir que toda inversión pública cuente con estudios técnicos vinculantes. En el componente correctivo, urgió reforzar sistemas de drenaje, defensas ribereñas y vías estratégicas. Y en la fase reactiva, demandó que los procesos de reconstrucción incorporen estándares de ingeniería resiliente.
El CIP citó como ejemplo la reciente activación de quebradas inactivas por décadas en Arequipa, como la quebrada Chullo, recordando antecedentes similares en Trujillo (2017) y Mirave (2019). A juicio del gremio, la ocupación de torrenteras constituye una decisión de alto riesgo que se repite en distintas regiones del país.
Asimismo, advirtió que el Fenómeno El Niño previsto para 2026 obliga a adoptar decisiones técnicas de largo plazo, priorizando la reducción de vulnerabilidades y el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana.
El gremio reiteró su disposición a trabajar con el Gobierno Nacional, Regional y Local para incorporar formalmente las recomendaciones técnicas de la ingeniería peruana en la toma de decisiones. Señaló que solo mediante una planificación integral basada en evidencia será posible evitar que los desastres se repitan de manera cíclica.





