El Gobierno aprobará este miércoles, en sesión del Consejo de Ministros, un ambicioso proyecto de modernización del tránsito limeño valorizado en 150 millones de dólares, financiado por el Banco Mundial. El anuncio fue realizado por el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, y el premier Luis Arroyo, tras una reunión de trabajo en la sede de la PCM.
El proyecto contempla la implementación de un sistema de semaforización inteligente, acompañado de videovigilancia con reconocimiento facial, lectura de placas y detección automatizada de infractores, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y optimizar el flujo vehicular. Además, incluye el impulso al transporte cicloviario, en una apuesta por una movilidad más moderna y sostenible. Esta iniciativa busca articular esfuerzos entre el Estado, las municipalidades y el sector privado para enfrentar los problemas estructurales del tránsito en la capital.
En paralelo, el Ejecutivo enmarca esta propuesta dentro de una estrategia integral de seguridad, que incluye el despliegue de más de 6500 efectivos mediante el Plan Celador, la incorporación de 5655 nuevos policías —muchos especializados en investigación criminal— y programas como Corredor Seguro y Pasajero Transporte Seguro. También destaca el uso del aplicativo Alerta Pasajero, que ya cuenta con más de 800 mil usuarios, permitiendo reportes en tiempo real y una respuesta policial más rápida.
Asimismo, el Gobierno ha puesto en marcha medidas para combatir el financiamiento del crimen, como el congelamiento de cuentas vinculadas a organizaciones delictivas y el sistema de recompensas confidenciales. A esto se suma la reducción de hasta el 95 % de sanciones a transportistas, con el fin de garantizar la continuidad del servicio. Como parte de estas acciones, también se anunció la inauguración del Puesto de Auxilio Rápido “Chuquitanta” en San Martín de Porres, que operará las 24 horas.
Esta inversión representa un paso clave hacia una ciudad más ordenada, segura y eficiente, donde la tecnología y la coordinación institucional juegan un rol central para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y enfrentar de manera directa los desafíos del transporte y la inseguridad.





