El alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, dispuso la postergación inmediata de la marcha blanca en la avenida Javier Prado, en el sector de La Molina, así como el inicio de la construcción de la Nueva Vía Rápida Javier Prado (Frutales–El Golf). La decisión se adoptó tras el malestar expresado por vecinos y conductores, y hasta que existan condiciones técnicas que garanticen una adecuada transitabilidad.
El burgomaestre subrayó que el bienestar del vecino está por encima de cualquier contrato o cronograma, incluso de los compromisos asumidos previamente por INVERMET de la Municipalidad Metropolitana de Lima con el Consorcio Golf Los Incas. “Lima necesita obras, sí, pero también respeto al vecino”, enfatizó al anunciar la medida.
Como parte de la corrección inmediata, Reggiardo ordenó la conformación de una Comisión Técnica Evaluadora del Plan de Desvíos, encargada de realizar una revisión exhaustiva del estudio y del análisis de tránsito. Precisó que las intervenciones solo se reanudarán cuando exista un informe técnico favorable que asegure una solución eficiente, sin afectar la tranquilidad ni el tiempo de quienes transitan por la zona.
El alcalde recordó que la Nueva Vía Rápida Javier Prado integra un paquete de obras estratégicas para mejorar la movilidad en Lima. No obstante, recalcó que estas se ejecutarán con orden y criterio técnico, evitando impactos innecesarios en la ciudadanía. “Escuchamos, corregimos y tomamos decisiones firmes cuando corresponde”, afirmó.
Cabe recordar que la marcha blanca se había iniciado el lunes 26 de enero, etapa que queda postergada mientras se realizan los ajustes técnicos necesarios.





