La misión Artemis II de la NASA se prepara para culminar su histórico viaje alrededor de la Luna con el esperado amerizaje de la cápsula Orión, previsto para el 10 de abril frente a la costa de San Diego, marcando el cierre de una de las misiones tripuladas más importantes de las últimas décadas.
En su última jornada en el espacio, la tripulación conformada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen realiza maniobras clave para garantizar un retorno seguro. La nave ya ha salido de la órbita lunar y se dirige hacia la Tierra, ajustando su trayectoria para una reentrada precisa. Los astronautas también han asegurado equipos y revisado los sistemas de la cápsula, preparándose para la etapa más exigente del viaje.
Durante la reentrada, la cápsula alcanzará velocidades cercanas a los 3,800 km/h, generando un intenso calor que provocará un breve apagón de comunicaciones. Posteriormente, el despliegue de paracaídas permitirá reducir la velocidad para un amerizaje controlado en el océano Pacífico. Tras el descenso, equipos de rescate de la Armada de Estados Unidos trasladarán a la tripulación al buque USS John P. Murtha para evaluaciones médicas.
Este momento representa un hito clave para la exploración espacial, ya que valida tecnologías y procedimientos fundamentales para futuras misiones tripuladas, incluyendo el regreso del ser humano a la superficie lunar.





