El café peruano volvió a ser protagonista en la escena internacional. El joven barista Jerry Monteverde, natural de Pichanaqui (Junín), conquistó el Concurso Nacional de Cold Brew 2025, celebrado en el marco de Expoalimentaria, con una innovadora propuesta que fusiona tradición cafetalera y creatividad moderna.
El certamen, organizado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) a través de Agromercado y con apoyo de ADEX, reunió a finalistas de diversas regiones. Monteverde presentó un Cold Brew elaborado con café Parainema, infusionado con notas de arándano y fresa, pero con un perfil sensorial que evocó pasas rubias, higos y melaza. Su equilibrio entre técnica y originalidad convenció al jurado y lo coronó como campeón absoluto.
Además, en la categoría Cold Brew – Identidad Regional, el triunfo fue para Walter Vela, quien sorprendió con un blend de Caturra y Catuaí fusionado con insumos amazónicos como cocona, camu camu, tumbo serrano, miel, panela y sal de Maras. La final tuvo carácter de revancha, repitiendo el duelo de Satipo, y exigió a los participantes llevar al máximo sus procesos de fermentación, control de sabores y capacidad creativa.
Más allá del reconocimiento a los baristas, el concurso se enmarca en la campaña “Yo Tomo Café Peruano”, que busca impulsar el consumo interno y posicionar nuevas formas de disfrutar la bebida, como el Cold Brew, apreciado por su suavidad, baja acidez y riqueza aromática. El evento también se conecta con la estrategia de promover al café como un embajador del Perú en el exterior.
Las cifras confirman ese potencial: entre enero y julio de 2025, las exportaciones de café peruano alcanzaron US$ 484,8 millones, un crecimiento del 22% respecto al año anterior, con el café orgánico como motor del impulso (77% de aumento). Estados Unidos, Alemania, Bélgica y Canadá concentraron el 70% de las compras, consolidando al grano nacional en 44 mercados internacionales.
El éxito de Monteverde y de la competencia refleja el surgimiento de una nueva generación de baristas que ve en el café no solo una bebida, sino una plataforma cultural y económica con impacto directo en las comunidades productoras y en la proyección internacional del Perú.





