En un operativo sorpresa, agentes de la Policía Nacional del Perú incautaron miles de cigarrillos ilegales de origen paraguayo, detectados en los alrededores del Mercado Central, en el Cercado de Lima. Estos productos, fabricados sin controles sanitarios, representaban un grave riesgo para la salud de los consumidores.
La intervención estuvo a cargo de la Dirección de la Policía Fiscal, que tras un trabajo de inteligencia ubicó el negocio “Chévere”, en el jirón Ayacucho, como un presunto punto estratégico de distribución. Según las indagaciones, desde este local se abastecería a comerciantes de Lima y Callao con cigarrillos de marcas como Golden Beach y Hamilton, todos sin documentación legal que justificara su ingreso al país.
Durante la operación se decomisaron siete cajas repletas de cigarrillos de contrabando, y las primeras líneas de investigación apuntan a que la mercancía habría ingresado por la frontera con Bolivia, mediante mafias que replican rutas y métodos de organizaciones criminales transnacionales. El dueño del local, Gabino Escalante, ahora enfrenta una investigación por presuntos delitos aduaneros y contra la propiedad intelectual.
Este tipo de intervenciones revela la importancia de reforzar la lucha contra el contrabando, un delito que no solo perjudica la economía formal, sino que expone a la ciudadanía a productos nocivos cuya fabricación carece totalmente de control sanitario.





