En medio de crecientes tensiones comerciales globales, el gobierno chino ha comenzado a aplicar desde este 1 de enero de 2026 nuevas medidas de salvaguardia sobre la carne de vacuno importada, que incluyen cuotas específicas por país y un arancel adicional del 55 % para las importaciones que excedan esos límites. La decisión busca proteger a la industria local frente a un aumento masivo de compras externas.
Según el Ministerio de Comercio de China, estas medidas responden a una investigación que concluyó que el incremento de las importaciones ha causado un “daño grave” a los ganaderos nacionales. Entre 2019 y 2023, las importaciones crecieron casi 65 %, y más de 100 % en la primera mitad de 2024 respecto a 2019, lo que elevó la participación de la carne foránea a más del 30 % del mercado interno.
Las restricciones se aplicarán durante tres años, hasta el 31 de diciembre de 2028, mediante cuotas anuales por país. Las importaciones que superen esos cupos pagarán un arancel del 55 %, sumado a los ya existentes. Además, las cuotas no utilizadas no podrán trasladarse al siguiente año. Solo quedarán exentos los países en desarrollo cuya participación no supere el 3 % individual ni el 9 % en conjunto, aunque estas exenciones serán revisables.
El anuncio se da en un contexto de fricciones comerciales entre China y la Unión Europea, especialmente por los aranceles europeos a vehículos eléctricos chinos, que han motivado represalias comerciales de Pekín, como investigaciones similares a productos como cerdo, lácteos y brandy.
Durante el proceso de evaluación, iniciado a fines de 2024, el Ministerio de Comercio realizó audiencias públicas con más de 180 representantes de 75 partes interesadas, incluyendo gobiernos y exportadores de países como Brasil, Argentina, Uruguay, Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos, principales proveedores de carne al mercado chino.
A pesar de la severidad de las medidas, el gobierno chino aclaró que no están dirigidas contra países específicos, sino que buscan “aliviar temporalmente al sector local” para facilitar su recuperación económica.
Con más de 2,87 millones de toneladas importadas en 2024, China se mantiene como el mayor comprador mundial de carne de vacuno, aunque en la primera mitad de 2025 las importaciones cayeron 9,5 % interanual, reflejando el inicio de un reordenamiento del mercado.
Este paso de China podría tener un impacto significativo en países exportadores de carne, en especial de América Latina y Oceanía, y marca un nuevo capítulo en la reconfiguración del comercio internacional de alimentos.





