En un operativo conjunto, la Defensoría del Pueblo y el OSIPTEL ejecutaron el bloqueo masivo de más de 100 mil celulares robados o con historial negativo, una medida que busca frenar el avance de la delincuencia y reforzar la seguridad de los ciudadanos.
La intervención se realizó desde el Centro de Monitoreo del OSIPTEL, donde su presidente, Jesús Guillén Marroquín, presentó las nuevas herramientas tecnológicas que permiten supervisar en tiempo real los equipos inhabilitados, reforzando así la sostenibilidad de esta estrategia. Por su parte, el defensor del pueblo, Dr. Josué Manuel Gutiérrez Cóndor, destacó que esta acción envía un mensaje firme frente a la criminalidad: cortar la cadena del mercado ilegal de dispositivos móviles es esencial para proteger la seguridad ciudadana y garantizar los derechos fundamentales de millones de peruanos.
Con este bloqueo masivo, las autoridades buscan reducir el uso y la reventa de equipos robados, dificultando la operación de bandas delictivas y fortaleciendo la respuesta del Estado frente a la creciente amenaza que representa el robo de celulares en el país.
La medida marca un paso importante en la lucha contra la inseguridad. Reafirma que la colaboración interinstitucional es clave para resguardar la tranquilidad de la población y consolidar políticas públicas que prioricen la protección y bienestar de todos.





