Problemas sociales serían el principal factor que obstaculiza el desarrollo minero en el Perú

Es indudable la importancia que tiene la minería como industria para nuestro país, en especial contando con que, aparte de que el Perú sea el segundo productor de cobre a nivel mundial esta representa el 58.6% de las exportaciones nacionales en lo que va del año y, entre directos e indirectos, genera más de 2 millones de empleos.

No obstante, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) registró una caída del 10.69% de la producción minera metálica desde mayo, principalmente por los conflictos sociales que se dan en las ciudades y poblaciones circundantes a la zona minera, que ocasionan la paralización de varios proyectos. Sobre la situación, los proyectos de exploración o inversión no se interrumpieron, pero el hecho de que las minas minas las Bambas, en Apurímac, y Cuajone, en Moquegua, repercutieron negativamente en la producción nacional de cobre. 

Con esto, la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía, la industria minera habría perdido 770 millones de dólares este año a causa de los conflictos sociales, mientras que el Perú dejó de percibir 195 millones de dólares entre impuestos y regalías de la industria. Ello se debería a los, según reportes de la Defensoría del Pueblo, 207 conflictos sociales alrededor de la industria minera, situación sobre la que el ejecutivo no ha intervenido mucho, según el exministro de Energía y Minas Carlos Herrera Descalzi: “No ha hecho nada, ha hecho todo lo contrario, ha cometido errores muy grandes, entonces yo lo que he percibido es un discurso totalmente ajeno de la realidad. En los foros internacionales siempre ha dicho que la inversión en el Perú es bienvenida, pero eso no se condice para nada con los hechos”