En medio de la crisis política e institucional que atraviesa el país, un reciente estudio revela que más de la mitad de los peruanos (55 %) considera que el próximo presidente debería ser economista o gestor empresarial. La población muestra así un giro hacia perfiles técnicos, eficientes y orientados a resultados, dejando atrás la tradicional figura del político carismático.
Según el Estudio Destape Regional 2025, elaborado por Consumer Truth, el 61 % de los ciudadanos exige líderes con honestidad, experiencia y conocimiento de la realidad nacional. El liderazgo empresarial se impone como el más valorado: el 25,1 % de los encuestados lo considera el perfil ideal para el país, frente al político (17,7 %) o al militar (6,4 %). Para la mayoría, “gestión mata floro”: ya no basta el discurso, se buscan resultados tangibles en obras, empleo y educación.
El estudio basado en 1.196 encuestas representativas en Lima y diversas regiones revela una profunda transformación en las expectativas ciudadanas. La población demanda líderes con ética y eficiencia, capaces de combinar sensibilidad social con capacidad técnica. Así, figuras como Gastón Acurio (23 %) y Julio Velarde (21 %) son percibidas como referentes de liderazgo técnico y vocación de servicio.
Para la CEO de Consumer Truth, Cristina Quiñones, “el Perú pide líderes con alma, no con ego. No necesitamos más caudillos, sino gestores comprometidos con las regiones que sostienen el desarrollo del país”. En regiones, el 25 % prefiere un liderazgo empresarial, seguido del profesional (20,7 %) y político (17,7 %). Además, el 63 % exige más empleo juvenil y apuesta por el desarrollo educativo y tecnológico.
En este contexto, las empresas tienen una oportunidad histórica de asumir un rol social activo. La ciudadanía no solo exige eficiencia económica, sino también propósito, transparencia y compromiso con el bienestar colectivo. El nuevo liderazgo que el Perú espera combina eficiencia con humanidad, orgullo regional y visión nacional.





