Por: General PNP (r) Edilberto Terry González

Los últimos meses de cada año se producen graves afectaciones individuales, psicológicas y mentales en los oficiales que son candidatos al ascenso, en especial en los coroneles, que no saben qué hacer ni a quién recurrir para acceder al ascenso por derecho.

En medio de la complicada coyuntura política actual que atraviesa el país, los medios de comunicación, así como las redes sociales, dieron a conocer graves irregularidades en los procesos de ascenso a generales en las Fuerzas Armadas, incluyendo la Policía Nacional, mediante la intervención ilegal e ilegítima del entonces Secretario de Palacio de Gobierno; con la consecuencia extremade influir en el pase a la situación de retiro de los comandantes generales del Ejército y de la Fuerza Aérea.

La secuela fue la problemática de la elección de los generales que deben pasar al llamado Retiro por Renovación, indispensable para cubrir las vacantes producidas por el ascenso, medida igualmente de difícil decisión para los comandos de cada instituto.Esta situación ocasiona siempre intranquilidad y abatimiento en la operatividad de los generales que podrían estar incluidos en la relación trágica que interrumpe su carrera profesional. 

La intervención de los políticos en los destinos de los altos mandos, bajo el pretexto de reorganización, en especial de la PNP, ha sido una constante durante décadas. La finalidad era promocionar a aquellos candidatos que a su criterio serían de su confianza para obtener el respaldo durante su gestión; en tal sentido, la institución más perjudicada ha sido la Policía Nacional con los pases masivos al retiro, en uno de aquellos casos, la “baja” inaceptable de 33 generalesy, últimamente, de otros 18 generales para designar aquellos que sean más favorables al régimen.

¿Después de lo dicho, qué planteamientos podríamos aportar para evitar acciones gubernamentales arbitrarias que perjudiquen gravemente a las instituciones castrenses, tutelares de la Patria?

  1. Modificar la legislación de administración de los recursos humanos policiales y militares, con procedimientos que eviten la influencia externa de todo tipo en los ascensos,lo cual afecta en la actualidad la autonomía constitucional de las instituciones.
  • El ascenso en los grados de general y teniente general debe efectuarse por estricta orden de antigüedad, tal como rige en las instituciones policiales europeas, y algunas latinoamericanas. Este planteamiento permite que los comandantes generales se liberen de presiones que desnaturalicen la idoneidad y experiencia de los candidatos.
  • Eliminar definitivamente el Pase a la Situación de Retiro por Renovación, conocida como “Invitación al Retiro”, que generalmente responde a arbitrariedades y venganzas de índole personal. Ello permitiría al oficial superior su estabilidad y derecho constitucional al trabajo, que protege al profesional idóneo y experimentado que debe permanecer en el servicio activo hasta cumplir con los mandatos de Ley.  Asimismo, no permite favorecer a algunos que no se merecen recibir los derechos económicos, ocasionando grave perjuicio al presupuesto nacional.
  • Las vacantes anuales para ascensos en los grados de coronel y general se producirían por las “bajas” normales de cada promoción, en las causales de: tiempo cumplido de servicios, pases al retiro a su solicitud y separación de quienes incurren en graves irregularidades y/o ilícitos penales, con aplicación rigurosa del régimen disciplinario de la institución, condición que permite que se cubran las vacantes producidas, evitándose por consiguiente el Pase al Retiro por Renovación.
General PNP (r) Edilberto Terry González
  • Mantener vigente la designación de los comandantes generales de las FF.AA. y PNP por parte del presidente de la República, entre los tres tenientes generales y vicealmirantes más antiguos.

Me permito recomendar lo siguiente: 

Que el Poder Ejecutivo formule proyectos de ley que modifiquen leyes, reglamentos, manuales y procedimientos que no afecten la pulcritud del régimen de ascensos y retiro del personal militar – policial de las FF.AA. y PNP.

La intervención externa, en especial la política, en los ascensos de las altas jerarquías de los institutos tutelares del Estado, es perjudicial porque afecta gravemente la moral, la disciplina y la mística de cada uno de ellos.