Desde niña, Elizabeth Du Bois encontró en los postres peruanos una pasión heredada de su familia, especialmente de su abuela de origen árabe, quien le enseñó los secretos de la repostería conventual. Hoy, tras casi dos décadas llevando lo mejor de la dulcería nacional por el Perú y el extranjero, ha cumplido su sueño de abrir Dulce Perú, una tienda dedicada a preservar y difundir estas delicias en el corazón de Miraflores.
La historia de Elizabeth es una mezcla de esfuerzo y amor por la tradición. Se casó joven y tuvo dos hijas, pero no dejó de lado sus estudios en Comunicación, financiando su carrera vendiendo postres como trufas, queques, tres leches, leche asada y alfajores. Su talento la llevó a organizar en 2009 el Primer Concurso de Postres Tradicionales en las playas del sur de Lima, seguido de una edición a nivel metropolitano que fue un rotundo éxito. Su propuesta traspasó fronteras cuando llegó a Francia, donde su arroz con leche de olla conquistó a todos.
En 2025, su trayectoria culmina con la apertura de Dulce Perú por Elizabeth Du Bois Curcio, un espacio que ofrece desde el clásico arroz con leche de convento con pisco hasta dulces emblemáticos como la melcocha, maná, bola de oro, guargüeros, mazamorra morada y los modernos Dulces Cuchareables. Allí, cada cliente no solo degusta sabores únicos, sino que también escucha de la propia Elizabeth las historias que hay detrás de cada receta.
Este emprendimiento no solo representa un logro personal, sino un aporte a la preservación del patrimonio gastronómico del Perú, recordando que nuestras tradiciones dulceras son un tesoro que merece ser protegido y celebrado.





