La escasez de Gas Natural Vehicular (GNV) en Lima y Callao empieza a generar efectos directos en el mercado de combustibles. En las últimas horas, transportistas han reportado un aumento en el precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP), combustible al que muchos conductores están recurriendo como alternativa ante la falta de gas natural.
En estaciones de servicio ubicadas en la avenida Carlos Izaguirre, en el distrito de San Martín de Porres, trabajadores y conductores confirmaron que el precio del GLP se incrementó entre 30 y 70 céntimos en menos de 24 horas. Algunos choferes señalaron que el costo del galón pasó de S/ 5.29 a S/ 5.99, mientras que en varios grifos de la capital las islas de GNV permanecen vacías por falta de suministro.
La situación resulta más crítica en algunas regiones del país. En Chiclayo, transportistas denunciaron que el precio del GLP prácticamente se ha duplicado. Mientras a inicios de la semana el galón costaba entre S/ 5.50 y S/ 6.00, actualmente en algunos grifos se vende entre S/ 7.40 y S/ 9.99. Los conductores advierten que este incremento afecta directamente sus ingresos, ya que el costo adicional no siempre puede trasladarse a los pasajeros.
Además del desabastecimiento, la crisis se agrava por la sobredemanda preventiva. Muchos conductores han optado por llenar sus tanques ante el temor de que el combustible siga subiendo o se agote por completo, lo que ha generado largas filas en las estaciones de servicio.
El problema se originó tras la avería en el ducto principal de la Transportadora de Gas del Perú (TGP), cuya reparación se estima inicialmente en 15 días. Mientras se restablece el suministro, el mercado enfrenta incertidumbre y presión sobre los precios de combustibles alternativos.
La situación evidencia la dependencia del transporte urbano del GNV y reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer los planes de contingencia energética para evitar impactos en la economía y en el bolsillo de miles de conductores.





