Un grupo de estudiantes de secundaria de la región Huancavelica viene sorprendiendo con un innovador proyecto educativo y productivo que logró transformar las difíciles condiciones climáticas del Altiplano en una oportunidad de emprendimiento sostenible mediante el cultivo de berries a más de 4600 metros sobre el nivel del mar.
La iniciativa, denominada AgroSTEAM+H Innovación Andina, fue desarrollada por alumnos y docentes de la Institución Educativa Miguel Grau Seminario, ubicada en la comunidad de habla quechua chanca de Pichccahuasi, en el distrito de Pilpichaca.
El proyecto nació como respuesta a las limitaciones que enfrentaban los estudiantes para desarrollar propuestas de emprendimiento en una zona caracterizada por las bajas temperaturas y condiciones climáticas extremas. Frente a ello, desde el año 2022 la comunidad educativa decidió apostar por una enseñanza más práctica, vinculada a la innovación y al trabajo productivo.
Con el apoyo de docentes y padres de familia, los escolares comenzaron a cultivar fresas, frambuesas, zarzamoras y aguaymantos utilizando fitotoldos adaptados al clima de altura. Gracias a esta estrategia, lograron obtener cosechas exitosas pese a las heladas y condiciones adversas de la zona.
Además de la producción agrícola, los estudiantes impulsaron la transformación de estos productos en derivados con valor agregado como jugos, néctares, jaleas, mermeladas y cremas, los cuales comercializan para generar ingresos y fortalecer sus capacidades emprendedoras.
El impacto educativo también ha sido significativo. Según información del Ministerio de Educación, mientras en 2022 más del 70 % de estudiantes se encontraba en niveles iniciales de aprendizaje en competencias de emprendimiento, para el año 2025 el 100 % de alumnos de quinto de secundaria alcanzó el estándar esperado.
Este avance permitió que la institución educativa fuera reconocida como una de las ganadoras de un concurso organizado por el Fondo Nacional de Desarrollo de la Educación Peruana (FONDEP) del Ministerio de Educación.
La ministra de Educación, María Esther Cuadros, destacó que este tipo de experiencias demuestra cómo la educación innovadora puede ayudar a cerrar brechas y generar oportunidades reales para estudiantes de zonas rurales y altoandinas.
Por su parte, el director del colegio, Elvis Albújar Melgar, señaló que el próximo reto será fortalecer el componente tecnológico del proyecto mediante la implementación de una sala equipada con laptops y la ampliación del vivero destinado a la comercialización de plantones.
La experiencia desarrollada en Huancavelica refleja cómo el trabajo articulado entre escuela, familia y comunidad puede convertir escenarios adversos en espacios de aprendizaje, innovación y desarrollo económico local.





