Un grupo de estudiantes del colegio Teresa González de Fanning en Jesús María ha revolucionado la agricultura orgánica escolar. Mediante el uso de datos proporcionados por la NASA y el programa Globe, estas jóvenes científicas están mejorando la producción de hortalizas, tubérculos y hierbas aromáticas en biohuertos, a pesar de las condiciones climáticas adversas.
El proyecto «Frutos de la Pachamama», impulsado por alumnas del quinto grado, emplea datos de la primera caseta meteorológica escolar instalada en 1998, parte del programa internacional Globe, que cuenta con la colaboración de la NASA. Estos datos permiten a las estudiantes monitorear la temperatura, la humedad y las condiciones atmosféricas, lo que ayuda a proteger los cultivos de cambios extremos en el clima y optimizar el riego durante periodos de sequía.
Emilie Soto, una de las alumnas involucradas, destacó que el proyecto ha permitido aplicar conocimientos científicos de manera práctica para enfrentar los desafíos de la agricultura en su comunidad. Este trabajo no solo mejora la productividad, sino que también sensibiliza a los estudiantes sobre la importancia de la ciencia en la sostenibilidad.
Este proyecto subraya el papel crucial de la educación científica en la formación de futuros líderes capaces de abordar problemas globales como el cambio climático. La participación de estudiantes peruanas en un programa internacional como Globe también pone en evidencia el talento local y la importancia de la colaboración entre instituciones educativas y organismos internacionales como la NASA.
Iniciativas como esta destacan el potencial de los jóvenes para desarrollar soluciones innovadoras frente a los retos ambientales. En el contexto actual, donde la agricultura sostenible es clave para enfrentar el cambio climático, el trabajo de las estudiantes del colegio Teresa González de Fanning marca un paso significativo hacia un futuro más consciente y responsable con el medio ambiente.





