El Gobierno anunció la implementación de un subsidio focalizado equivalente a S/4 por galón de diésel para transportistas de carga y pasajeros a nivel nacional, como respuesta al incremento de los precios de los combustibles registrado en las últimas semanas. El ministro de Economía y Finanzas, Elmer Cuba, explicó que el beneficio será administrado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y tendrá límites mensuales para cada beneficiario.
La medida estará dirigida al transporte público masivo, así como a los servicios formales de transporte de carga y pasajeros que utilizan diésel. Según explicó el titular del MEF, el objetivo es aliviar temporalmente el impacto del encarecimiento del combustible sin recurrir a un subsidio generalizado para todos los consumidores.
El apoyo económico será equivalente a S/4 por cada galón de diésel, aunque estará sujeto a topes mensuales que serán definidos de acuerdo con las características de cada actividad de transporte.
El nuevo esquema amplía a nivel nacional un mecanismo que ya había sido utilizado entre mayo y julio para transportistas formales de Lima Metropolitana y el Callao. Esta vez, el beneficio buscará alcanzar a operadores registrados en todas las regiones del país.
A diferencia de otros mecanismos aplicados anteriormente, el subsidio no reducirá directamente el precio del combustible en los grifos. Los recursos serán transferidos directamente a las cuentas bancarias de los transportistas beneficiarios a través del Banco de la Nación.
El proceso estará bajo responsabilidad del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), que utilizará los registros existentes de transportistas formales para determinar quiénes podrán acceder al beneficio.
Según el ministro, los operadores de transporte de carga y pasajeros ya cuentan con información registrada como DNI, RUC y placa vehicular, lo que permitirá identificar a los beneficiarios y reducir el riesgo de que personas ajenas a la actividad reciban los recursos.
El Ejecutivo busca de esta manera evitar la aplicación de subsidios indiscriminados. Cuba recordó que mecanismos anteriores, como el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, representaron un alto costo fiscal y terminaron beneficiando también a sectores que no necesariamente requerían apoyo estatal.
Uno de los principales desafíos será incorporar a los mototaxistas, especialmente en regiones de la Amazonía, donde este tipo de transporte constituye uno de los principales medios de movilización de la población.
Actualmente, estos conductores no cuentan con un padrón nacional consolidado comparable al existente para otras modalidades de transporte formal. Por esa razón, el Gobierno trabaja en la elaboración de un registro que permita identificarlos y eventualmente incorporarlos al sistema de apoyo.
Para construir esta base de datos se utilizaría información de las municipalidades, el MTC y el Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT). También se evalúa habilitar una plataforma que permita a los propios transportistas registrarse.
Una vez concluido el padrón, los mototaxistas podrían acceder a un mecanismo similar de compensación. Sin embargo, el proceso de identificación y validación podría tomar varias semanas antes de que el beneficio pueda ser aplicado plenamente.
La decisión del Ejecutivo responde al fuerte incremento del precio internacional del petróleo. De acuerdo con las estimaciones difundidas por el Gobierno, el barril de crudo pasó de niveles cercanos a los US$60 a registrar picos de entre US$100 y US$120.
Este escenario internacional ha incrementado los costos operativos del transporte y generado preocupación entre empresas, conductores y usuarios, debido al posible traslado de estos mayores gastos hacia los precios de pasajes, productos y servicios.
La presidenta Keiko Fujimori había adelantado que el nuevo esquema tendrá inicialmente una vigencia de tres meses y que el apoyo representará aproximadamente entre 15 % y 20 % del impacto generado por el incremento de los combustibles, dependiendo de la modalidad de aplicación.
La efectividad del subsidio dependerá ahora de la rapidez con la que se realicen las transferencias, la correcta identificación de los beneficiarios y la incorporación progresiva de sectores que aún no cuentan con registros formales. El Gobierno busca así contener el impacto del alza del petróleo sobre el transporte y evitar que los mayores costos terminen trasladándose completamente a los consumidores.





