Las familias que buscan adquirir una vivienda mediante el programa Crédito Mivivienda contarán este 2026 con mayores beneficios económicos. El Gobierno actualizó los montos del Bono del Buen Pagador (BBP), un subsidio estatal no reembolsable que puede alcanzar hasta S/27.800, dependiendo del valor del inmueble adquirido.
La medida también incluye nuevos rangos de precios para las viviendas que pueden acceder al beneficio, con el objetivo de facilitar el acceso a una vivienda propia y reducir el monto que las familias necesitan financiar mediante un crédito hipotecario.
El Bono del Buen Pagador es un apoyo económico que se otorga a quienes acceden a un Crédito Mivivienda a través de una entidad financiera y cumplen con las condiciones establecidas por el programa. A diferencia de un préstamo, este subsidio no debe ser devuelto y se incorpora directamente al financiamiento de la vivienda.
El mayor beneficio corresponde a las familias que adquieran inmuebles valorizados entre S/69.900 y S/99.600, quienes podrán recibir un bono de S/27.800. Este monto representa una ayuda significativa para complementar la cuota inicial o disminuir el capital que será financiado por el banco.
Para las viviendas con precios superiores a S/99.600 y hasta S/149.200, el subsidio asciende a S/23.200. En tanto, quienes compren inmuebles valorizados entre S/149.200 y S/248.300 accederán a un bono de S/21.200.
Asimismo, las viviendas con valores superiores a S/248.300 y hasta S/367.600 podrán recibir un subsidio de S/7.900, manteniendo el apoyo estatal incluso para inmuebles de mayor valor dentro del programa.
Los nuevos montos establecidos para este año son los siguientes:
- Viviendas entre S/69.900 y S/99.600: bono de S/27.800.
- Viviendas de más de S/99.600 hasta S/149.200: bono de S/23.200.
- Viviendas de más de S/149.200 hasta S/248.300: bono de S/21.200.
- Viviendas de más de S/248.300 hasta S/367.600: bono de S/7.900.
Uno de los principales beneficios del programa es que el subsidio reduce el monto total que la familia debe solicitar a la entidad financiera. Esto puede traducirse en cuotas mensuales más bajas y en mejores condiciones de financiamiento durante la vigencia del crédito hipotecario.
Por ejemplo, una familia que adquiere una vivienda valorizada en S/149.000 y recibe un bono de S/23.200 necesitará financiar una cantidad menor con el banco, reduciendo así la carga económica asociada al préstamo.
El programa también contempla beneficios adicionales para quienes opten por viviendas sostenibles, es decir, inmuebles que cuentan con certificaciones de ahorro de agua y energía. Asimismo, existen incentivos especiales para hogares que incluyen a personas con discapacidad.
En algunos casos, los subsidios para viviendas sostenibles pueden superar los montos del Bono del Buen Pagador tradicional. Sin embargo, la reciente actualización normativa se centra específicamente en los valores aplicables a las viviendas convencionales y no incorpora cambios en los beneficios complementarios.
La actualización de estos subsidios busca impulsar el acceso a la vivienda formal y facilitar que más familias peruanas puedan concretar la compra de un inmueble propio mediante condiciones de financiamiento más favorables.





