El Gobierno de Colombia anunció el retiro del proyecto que buscaba impulsar una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Constitución de 1991, en una decisión que marca un importante giro político en medio del proceso electoral y de cara a la segunda vuelta presidencial programada para el próximo 21 de junio.
La medida fue respaldada por el presidente Gustavo Petro y responde al nuevo escenario político surgido tras la primera vuelta electoral, donde el candidato de derecha Abelardo de la Espriella obtuvo una importante ventaja, obligando al oficialismo a buscar consensos con sectores de centro que expresaban reservas frente a una eventual reforma constitucional.
Con esta decisión, el Gobierno busca evitar que la iniciativa afecte las posibilidades electorales del senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, quien competirá en el balotaje presidencial y necesita ampliar su respaldo entre sectores moderados del electorado colombiano.
Según información difundida por medios locales, el retiro de la propuesta fue definido luego de diversas reuniones sostenidas durante los últimos días entre representantes del Ejecutivo, dirigentes políticos y miembros del comité promotor de la iniciativa.
De acuerdo con las versiones difundidas, la campaña de Cepeda habría advertido sobre el elevado costo político que implicaba mantener la propuesta constituyente en un contexto de alta polarización política y división ciudadana.
El ministro de Trabajo de Colombia, Antonio Sanguino, confirmó que se acordó dejar sin efecto tanto la iniciativa legislativa popular como el proceso de recolección de firmas que buscaba respaldar la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
La decisión también apunta a facilitar acercamientos con líderes y sectores de centro que habían condicionado cualquier respaldo electoral al respeto de la actual Constitución colombiana y al mantenimiento de las reglas institucionales vigentes.
Durante los últimos meses, diversos sectores políticos, empresariales y sociales habían expresado preocupación por la propuesta, argumentando que una reforma constitucional podría generar incertidumbre institucional y alterar el equilibrio de poderes.
Tras oficializarse el retiro del proyecto, el presidente Gustavo Petro reconoció que los resultados de la primera vuelta reflejaron una fuerte fragmentación política y social que dificulta avanzar con una iniciativa de esa magnitud en las actuales circunstancias.
El mandatario señaló que la prioridad ahora será continuar impulsando reformas sociales, laborales y pensionales dentro del marco constitucional vigente, además de concentrar esfuerzos en el proceso electoral que definirá el futuro gobierno colombiano.
Con este cambio de estrategia, el oficialismo busca fortalecer la candidatura de Iván Cepeda y construir una agenda de consenso con distintos sectores políticos y sociales antes de la segunda vuelta presidencial.





