Los líderes de los cinco partidos políticos con representación en el Inatsisartut, el Parlamento de Groenlandia, emitieron una declaración conjunta en la que defienden el derecho del pueblo groenlandés a decidir su futuro, rechazando cualquier injerencia externa, en especial frente a recientes declaraciones y advertencias de Estados Unidos.
En el pronunciamiento, los dirigentes subrayan que el futuro de Groenlandia debe ser decidido exclusivamente por los groenlandeses, mediante el diálogo interno, el respeto al derecho internacional y al Estatuto de Autonomía que rige al territorio autónomo danés. “Ningún otro país puede inmiscuirse en ello”, enfatiza el texto, que también reclama que las decisiones se adopten sin presiones ni intimidaciones externas.
La declaración, firmada por el presidente autonómico Jens-Frederik Nielsen y respaldada incluso por Pelle Broberg, líder del partido Naleraq el más abierto al diálogo con Washington, es clara en su mensaje identitario: “No queremos ser estadounidenses, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”. Además, expresa el deseo de que cese lo que consideran un “desprecio” de EE. UU. hacia la isla ártica.
Los líderes políticos recordaron que Groenlandia cuenta con instituciones democráticas propias, elige a su Parlamento y a su gobierno, y que continuará colaborando con Estados Unidos y los países occidentales, pero siempre desde una relación basada en la diplomacia, el respeto y los principios internacionales. El documento, titulado “Estamos juntos como un pueblo”, concluye con una frase contundente: “Groenlandia pertenece a los groenlandeses”.
El pronunciamiento se difundió antes de que el presidente estadounidense Donald Trump reiterara su intención de “hacer algo” con Groenlandia, argumentando razones de seguridad nacional y alertando sobre una supuesta presencia militar de Rusia y China en la región. Trump incluso cuestionó la soberanía de Dinamarca sobre la isla, avivando la tensión diplomática.
En este contexto, está previsto que el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se reúna en los próximos días con autoridades de Dinamarca y Groenlandia para abordar el tema. El episodio confirma la creciente importancia geopolítica del Ártico y refuerza el debate sobre autodeterminación, soberanía y equilibrio internacional en una zona estratégica del mundo.





