Un joven de 31 años permanece en estado delicado luego de caer de un bus que circulaba por la cuadra 4 de la avenida San Felipe, en el distrito de Jesús María. Sus familiares denuncian que el conductor habría abierto las puertas de la unidad mientras estaba en movimiento, situación que habría provocado el grave accidente.
La víctima fue identificada como Anoar Rodríguez Underwood, padre de una niña de 7 años, quien había abordado un vehículo de la empresa CTI para trasladarse hacia su centro de trabajo.
Wahid Rodríguez, hermano del afectado, señaló que las imágenes de cámaras de seguridad muestran que el bus avanzaba inicialmente con las puertas cerradas. Sin embargo, en una grabación posterior se observaría que estas fueron abiertas durante el recorrido, momentos antes de que Anoar cayera a la vía.
Según la versión proporcionada por la familia, el conductor Carlos Mego Gálvez habría reconocido en el parte policial que abrió las puertas posteriores porque una pasajera solicitó bajar. El hecho se habría producido a mitad de una cuadra y cuando la unidad todavía se encontraba en circulación.
Los familiares consideran que existió una presunta negligencia, debido a que el descenso no se habría realizado en un paradero ni con el vehículo completamente detenido. Además, afirmaron que algunos testigos indicaron que el bus se desplazaba a una velocidad considerable cuando ocurrió la caída.
Tras el accidente, Anoar Rodríguez fue trasladado de emergencia al Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins, donde permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).
A una semana del incidente, el joven continúa en coma inducido y bajo vigilancia médica permanente. Su familia informó que su condición sigue siendo complicada y que los médicos mantienen un pronóstico reservado.
Los parientes de la víctima también solicitaron que se investigue la actuación del conductor y que la empresa de transporte asuma las responsabilidades que correspondan. Según denunciaron, el chofer recuperó su libertad luego de que venciera el plazo de detención preliminar.
El caso vuelve a poner en debate la seguridad en el transporte público y la obligación de los conductores de detener completamente sus unidades antes de permitir el ascenso o descenso de pasajeros. La familia espera que las autoridades esclarezcan lo ocurrido y determinen las responsabilidades por un accidente que mantiene a un padre de familia luchando por su vida.





