La Fiesta de la Epifanía se vivió con gran entusiasmo en la Plaza de Armas de Lima, donde la llegada de los Reyes Magos a caballo cautivó a niños y adultos, convirtiendo el corazón de la ciudad en un espacio de celebración, fe y unión familiar.
El ingreso de Melchor, Gaspar y Baltasar, montados en elegantes caballos, marcó uno de los momentos más aplaudidos de la jornada. La actividad fue encabezada por el alcalde de Lima, Renzo Reggiardo, quien asistió junto a su familia y dio la bienvenida a los Reyes Magos frente al Palacio Municipal, invitándolos a acercarse al pesebre instalado para la ocasión. En su mensaje, la autoridad municipal destacó la importancia de defender las tradiciones, fortalecer la fe y preservar la unión familiar como valores esenciales para la sociedad.
La tradicional “Bajada de Reyes y del Niño Jesús” se consolida así como una de las festividades más representativas de la capital, promoviendo la participación ciudadana y el reencuentro con las costumbres religiosas. La escenificación del Paseo de los Reyes Magos, organizada por la Gerencia de Cultura de la Municipalidad de Lima en coordinación con la Policía Montada de la PNP, recorrió importantes vías del Centro Histórico como el jirón Junín, jirón de la Unión y jirón Huallaga, entre otros puntos emblemáticos.
Los suboficiales de la Policía Nacional del Perú encarnaron a los Reyes Magos, aportando solemnidad y realismo al evento. La celebración se complementó con la entrega de regalos a los niños y la presentación musical del Coro Música Para Crecer, que llenó el ambiente de alegría y espíritu navideño.
Este tipo de actividades refuerza el valor cultural y social de las tradiciones limeñas, recordando que la fe, la cultura y la familia siguen siendo pilares fundamentales para fortalecer la identidad y la convivencia en la ciudad.





