La Municipalidad de Lima, encabezada por el alcalde Rafael López Aliaga, entregó la restaurada iglesia de Nuestra Señora del Prado en los Barrios Altos, un hito que devuelve a la ciudad y al turismo internacional un monumento histórico del siglo XVII.
La ceremonia, celebrada en el jirón Junín, congregó a vecinos y autoridades que recibieron con entusiasmo la reapertura del templo, cuya recuperación demandó más de 7 millones de soles. El proyecto, liderado por Prolima bajo la dirección del arquitecto Luis Martín Bogdanovich, incluyó refuerzos estructurales en adobe y quincha, restauración de retablos, bóvedas y cubiertas, así como estudios arqueológicos y trabajos de cromatología para recuperar la policromía original de su portada barroca.
La iglesia, parte del conjunto conventual mercedario, fue declarada Monumento Histórico en 1972 e incorporada en 1991 al Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO como integrante del Centro Histórico de Lima. Esta es la primera restauración integral desde su construcción en el siglo XVII, lo que marca un antes y un después en la conservación patrimonial de la capital.
En su discurso, López Aliaga señaló que la reapertura del templo es “un bálsamo espiritual” y adelantó que el próximo 9 de octubre la comuna limeña tomará posesión de la Quinta Heeren, otro ícono histórico que busca convertirse en un centro turístico mundial.
Con este proyecto, la Municipalidad de Lima reafirma su compromiso con el Plan Maestro del Centro Histórico 2019–2029, que busca articular la conservación del patrimonio con la revitalización urbana y social. La restauración no solo fortalece la identidad cultural de la capital, sino que también abre nuevas oportunidades para el turismo sostenible.





