El candidato presidencial Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular, encabezó un plantón en Jesús María para reiterar su pedido de convocar elecciones complementarias, tras denunciar presuntas irregularidades en los comicios 2026. Según sostuvo, más de un millón de ciudadanos habrían visto afectado su derecho al voto por fallas logísticas y problemas en el sistema electoral.
Durante su pronunciamiento en la avenida de la Peruanidad, el candidato señaló que la demora en la entrega de material electoral y supuestas deficiencias en los sistemas informáticos habrían impedido la votación tanto en el Perú como en el extranjero. En ese sentido, exigió al Jurado Nacional de Elecciones que convoque a un nuevo proceso antes del 3 de mayo para quienes no pudieron sufragar, incluyendo a miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía.
López Aliaga también denunció la existencia de una presunta estrategia para generar retrasos en la jornada electoral, a la que denominó “Operación motelo”, y afirmó contar con peritajes que evidenciarían un supuesto ingreso irregular de votos y la creación de mesas virtuales. Además, cuestionó la seguridad del sistema informático de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, sugiriendo posibles manipulaciones en el conteo.
En la parte final de su intervención, el candidato hizo un llamado al Ministerio Público y a la Policía para intervenir el centro de cómputo de la ONPE y realizar un peritaje cibernético inmediato, con el fin de verificar la integridad de los resultados electorales. Sus declaraciones se dan en un contexto de alta tensión política, marcado por denuncias y cuestionamientos al proceso.
Este escenario evidencia la fragilidad del clima electoral y la necesidad de que las instituciones actúen con transparencia, rigor técnico y celeridad, a fin de garantizar la confianza ciudadana y la legitimidad de los resultados en una coyuntura clave para la democracia peruana.





