El tradicional emporio comercial de Mesa Redonda, en el Cercado de Lima, proyecta un crecimiento de entre 10% y 15% en sus ventas durante la actual campaña de Navidad, impulsado por el mayor flujo de compradores registrado en las últimas semanas y por la estacionalidad del consumo de fin de año.
De acuerdo con Alberto Cieza, presidente de la Asociación Megacentro de Mesa Redonda, los comerciantes ya vienen notando una recuperación progresiva frente al año anterior. En esta zona comercial se ofrece una amplia gama de productos que incluye juguetes, adornos navideños, luces, árboles, telas, artefactos eléctricos y artículos para el hogar, sumando más de 100 mil productos diferentes disponibles para el público.
El dirigente explicó que los 20 mil negocios con licencia que operan en Mesa Redonda se preparan con meses de anticipación para esta temporada, abasteciéndose tanto de mercadería importada como de producción nacional. Diciembre, señaló, es clave para el comercio porque muchas familias cuentan con la gratificación, lo que incrementa el gasto en regalos, decoración y renovación del hogar.
Uno de los principales atractivos del emporio es la variedad de precios, que permite incluso iniciar un pequeño negocio con una inversión accesible. Según Cieza, es posible encontrar productos desde 5 soles, lo que convierte a Mesa Redonda en un punto estratégico tanto para compradores finales como para emprendedores. En días normales, el lugar recibe alrededor de 200 mil personas, cifra que en plena campaña navideña puede llegar hasta 400 mil visitantes diarios, un indicador positivo de la reactivación económica.
Con 75 años de historia, Mesa Redonda se mantiene como un referente de las compras navideñas en Lima. No obstante, Cieza advirtió que el crecimiento también trae retos, como el comercio ambulatorio desordenado, que ocupa veredas en varias cuadras y dificulta el tránsito peatonal. En ese sentido, cuestionó la falta de control por parte de la Municipalidad de Lima, señalando que es un problema pendiente que debe ser atendido para garantizar seguridad y orden.
Este escenario refleja cómo el dinamismo del comercio popular sigue siendo un termómetro del consumo interno y del ánimo económico del país, especialmente en fechas clave como la Navidad, donde el gasto familiar y la actividad comercial se intensifican.





