Misión de la NASA capta nuevas imágenes térmicas de la Tierra y la Luna

La misión ESCAPADE de la NASA obtuvo nuevas imágenes de la Tierra y la Luna desde el espacio mediante cámaras de luz visible e infrarroja térmica instaladas en una de sus dos sondas con rumbo a Marte. Los registros permitirán comprobar la precisión de los instrumentos antes de que las naves inicien sus estudios científicos en el planeta rojo.

Las fotografías fueron tomadas el 3 de julio de 2026, cuando la nave se encontraba a unos 584,600 kilómetros de la Tierra y a 186,100 kilómetros de la Luna. La diferencia entre ambas distancias provoca que el satélite natural aparezca proporcionalmente más grande en las imágenes.

En el registro de luz visible, ambos cuerpos celestes se observan como delgadas medias lunas, debido a que el Sol iluminaba aproximadamente el 8 % de sus superficies visibles en el momento de la captura.

La cámara infrarroja, en cambio, permitió obtener una perspectiva distinta. Aunque una parte de la Tierra permanecía en oscuridad, el hemisferio nocturno pudo distinguirse por el calor emitido desde la superficie y la atmósfera.

Los instrumentos detectaron temperaturas terrestres de entre 250 y 280 kelvin, equivalentes a valores aproximados de -23 a 7 grados Celsius. La presencia de la atmósfera y los océanos contribuye a conservar y distribuir parte de esta energía térmica.

La situación fue muy diferente en la zona no iluminada de la Luna, donde las temperaturas descendieron hasta cerca de 100 kelvin, alrededor de -173 grados Celsius. Este enfriamiento extremo se explica por la ausencia de una atmósfera y de grandes masas de agua capaces de retener el calor.

Las imágenes fueron obtenidas a través del Sistema de Observación Visible e Infrarroja de ESCAPADE, desarrollado por la Universidad del Norte de Arizona. La información servirá para revisar la calibración y el funcionamiento de las cámaras antes de su uso en Marte.

Leer  WhatsApp refuerza la privacidad con su nueva función de protección en chats y grupos

El investigador principal de la misión, Rob Lillis, explicó que estos instrumentos buscarán detectar auroras visibles en el planeta rojo y analizarán las características térmicas de su superficie y atmósfera.

Observar la Tierra y la Luna resulta especialmente útil para los científicos, debido a que sus propiedades son ampliamente conocidas. Esto permite comparar los datos obtenidos y determinar si las cámaras están operando con la precisión necesaria.

Las dos sondas de la misión, construidas por Rocket Lab, permanecen en una órbita temporal cercana al punto de Lagrange 2, situado aproximadamente a 1.6 millones de kilómetros de la Tierra.

En noviembre de 2026, las naves realizarán un sobrevuelo de nuestro planeta para aprovechar su gravedad y obtener el impulso necesario hacia Marte. Su llegada está programada para septiembre de 2027.

Una vez en órbita marciana, ESCAPADE estudiará la interacción entre el viento solar y el entorno del planeta. Esta corriente de partículas puede desplazarse a velocidades cercanas a 1.6 millones de kilómetros por hora y habría contribuido, a lo largo del tiempo, a la pérdida de gran parte de la atmósfera de Marte.

Los datos recopilados ayudarán a comprender mejor la evolución climática del planeta rojo y los procesos que transformaron su atmósfera. Además, la misión aportará información relevante para futuras exploraciones científicas y posibles viajes tripulados a Marte.

➡️Comparte!!