La empresa Movistar Perú reafirmó su compromiso con la prohibición de la venta ambulatoria de chips telefónicos, luego de las declaraciones del CEO de Claro, Miguel Rivera, quien reconoció que el 75 % de las ventas de su empresa se realiza en las calles, una práctica que, según las autoridades, facilita delitos como la extorsión y el fraude telefónico.
En su pronunciamiento, Movistar recordó que la contratación de líneas móviles solo debe hacerse en puntos de venta oficiales, y que cualquier comercialización fuera de esos canales no cuenta con autorización. Además, la compañía anunció que reforzará los controles y la coordinación con sus distribuidores para garantizar la seguridad en el proceso de contratación. También solicitó la colaboración de las autoridades para detectar y denunciar la venta irregular de chips en la vía pública, a fin de tomar medidas legales contra quienes vulneren la norma.
El tema generó un debate público luego de la difusión de audios en los que el ejecutivo de Claro admitía que eliminar el canal ambulatorio “sería cortarse las piernas”, dado su peso en las ventas. Tras ello, Osiptel y diversos especialistas recordaron que esta modalidad informal viola la Ley N.º 31839, que prohíbe la venta ambulatoria de chips por representar un riesgo directo para la seguridad ciudadana. El expresidente de Osiptel, Rafael Muente, respaldó esa postura, señalando que se ha enfrentado a presiones por anteponer la seguridad sobre los intereses económicos del sector.
Este caso revela la tensión entre la rentabilidad empresarial y la seguridad pública, y reabre el debate sobre la necesidad de un mayor control en la comercialización de servicios móviles para prevenir delitos que afectan a miles de ciudadanos.





