La Municipalidad Metropolitana de Lima intensificó sus acciones de fiscalización al clausurar un almacén clandestino en el corazón de Mesa Redonda, como parte de la campaña Navidad Segura 2025, con el objetivo de proteger a los miles de ciudadanos que acuden diariamente a este concurrido emporio comercial.
El local intervenido, ubicado en el jirón Santa Rosa 758–782, había sido cerrado el 11 de diciembre, luego de comprobarse que operaba de manera ilegal como depósito de mercadería, una actividad expresamente prohibida en el Centro Histórico de Lima según la Ordenanza 2711. Pese a la sanción, los responsables continuaron usando el inmueble para almacenar productos, desde artículos navideños hasta cajas de aceite, incrementando el riesgo para comerciantes y transeúntes.
Durante el operativo, ejecutado desde la madrugada, se retiraron carretas, módulos y mercadería utilizados para el comercio informal. La gerente de Fiscalización y Control, Mariella Falla, advirtió que las viviendas no pueden ser usadas con fines comerciales y señaló que los propietarios fueron sancionados por desacatar la medida correctiva. Asimismo, se les instó a retirar voluntariamente los productos incautados, caso contrario, estos serían trasladados al depósito municipal.
La intervención contó con el apoyo del Grupo de Intervenciones Rápidas, la Unidad de Operaciones Especiales, fiscalizadores, serenazgo y Policía Nacional, garantizando el orden y la seguridad durante el procedimiento. Según informó la comuna, en lo que va del año ya se han realizado más de 800 clausuras, dirigidas a frenar la proliferación de almacenes ilegales y a recuperar el principio de autoridad en la zona.
Además, la municipalidad viene clausurando galerías comerciales que permiten el funcionamiento de estos depósitos, amparándose en la Ordenanza 2787. En casos de reincidencia, se procederá con la revocatoria de licencias, y las quintas o viviendas que alojen almacenes clandestinos serán reportadas a la Fiscalía de Prevención del Delito.
Estas acciones reflejan el esfuerzo de la comuna limeña por garantizar la seguridad ciudadana, especialmente en una temporada de alta afluencia comercial, y por preservar el orden en el Centro Histórico de Lima, evitando riesgos que podrían derivar en emergencias mayores.





