La campaña navideña se ha convertido en un verdadero motor económico para las panaderías artesanales del Perú, que este año han superado todas sus proyecciones. El sector estima la venta de 12 millones de panetones artesanales a nivel nacional, una cifra que refleja no solo la tradición familiar de estas fechas, sino también el fortalecimiento de los micro y pequeños empresarios del rubro.
De acuerdo con la Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y Pastelería (ASPAN), la demanda ha crecido incluso más de lo previsto, superando el aumento del 10 % registrado el año pasado. El dinamismo ha sido tal que el mercado ya enfrenta una escasez de fruta confitada, insumo clave, debido al incremento acelerado de la producción. Frente a la fuerte presencia de las grandes industrias, las panaderías artesanales han optado por diferenciarse, manteniendo el peso tradicional del panetón (entre 900 y 1,000 gramos), a diferencia de los productos industriales que han reducido su gramaje con el tiempo.
La innovación gastronómica también marca esta campaña. Los panaderos peruanos están incorporando insumos regionales para ofrecer alternativas más saludables y con identidad local. Entre las variedades más demandadas destacan los panetones elaborados con quinua, kiwicha, castañas, frutos secos, así como versiones de maíz morado, café, lúcuma, chocolate e incluso hongos silvestres. Este enfoque ha permitido que regiones como Puno e Ica lideren la producción con materias primas propias, reduciendo la dependencia del abastecimiento de la costa y fortaleciendo las economías regionales de la sierra y la selva.
Otro ingreso clave para el sector es el servicio de horneado de pavo y lechón, que este año crecería cerca de un 20 %. Se calcula que más de 4 millones de pavos llegarán al mercado en esta campaña. Las panaderías han ampliado su oferta, brindando ventajas como ahorro de tiempo, cocción uniforme con hornos profesionales y protocolos que garantizan seguridad y calidad, como el uso de latas numeradas para identificar cada ave y la entrega de jugo de horneado para conservar la jugosidad de la carne. Incluso, algunos locales ofrecen paquetes completos que incluyen acompañamientos tradicionales.
En cuanto a precios, el gremio recomienda optar por establecimientos que cobren por kilogramo, con tarifas que van entre 4 y 9 soles por kilo, una alternativa que resulta más económica que el horneado casero si se considera el gasto en gas y el tiempo invertido.
Este desempeño confirma que la Navidad no solo es una celebración, sino también una oportunidad clave para impulsar la economía local, fortalecer la producción artesanal y revalorar la creatividad e identidad de los emprendedores peruanos, quienes siguen demostrando que la tradición y la innovación pueden ir de la mano.





