El gobierno peruano, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, evaluará la posibilidad de que el país se retire del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, un anuncio realizado por el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Juan Alcántara, quien precisó que la Cancillería será la encargada de conformar una comisión para estudiar el tema. Este planteamiento se dio a conocer en un contexto de creciente preocupación por la criminalidad y otros temas políticos.
Durante su presentación en el Congreso, el presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, propuso la creación de una comisión para evaluar esta salida, sin precisar los motivos exactos de la iniciativa. Sin embargo, su anuncio se dio en un momento delicado, donde la criminalidad en el país ha aumentado considerablemente, y medidas como la pena de muerte han sido propuestas por la presidenta Dina Boluarte como respuesta a la crisis.
El Sistema Interamericano de Derechos Humanos está compuesto por dos organismos clave: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH). La CIDH, en recientes declaraciones, expresó su preocupación por las reformas en la Agencia Peruana de Cooperación Internacional (APCI), que podrían afectar el trabajo de las organizaciones de derechos humanos en Perú. La CIDH alertó sobre los riesgos que estas nuevas leyes podrían generar, tales como restricciones a la libertad de expresión y a la libertad de asociación.
La creación de esta comisión abre el debate sobre el futuro de los compromisos internacionales de Perú en materia de derechos humanos y cómo las políticas internas podrían entrar en conflicto con los estándares internacionales.





