Las relaciones de amistad entre Perú y Georgia fueron reafirmadas durante una ceremonia protocolar en la que se inauguró un Memorial de la Hermandad dedicado a la unión entre las ciudades de Tbilisi y Santiago de Surco, como símbolo de cooperación, integración e intercambio cultural entre ambos países.
La actividad contó con la presencia del embajador de Georgia en el Perú, Zurab Mchedlishvili, y de la cónsul honoraria de ese país, Pilar Deza, además de autoridades locales e invitados especiales.

El memorial está compuesto por tres tótems de acero. Dos de ellos representan individualmente a Tbilisi y Santiago de Surco, mientras que la estructura de mayor altura simboliza la unión y los vínculos construidos entre Perú y Georgia.
La ceremonia también permitió acercar al público a distintas expresiones de la cultura georgiana. Durante la jornada se exhibieron alfombras tradicionales elaboradas a mano, consideradas parte del patrimonio artístico y cultural de esa nación.
Los asistentes también participaron en una degustación de vinos georgianos, como reconocimiento a la antigua tradición vitivinícola de Georgia, país considerado cuna de esta bebida y poseedor de una historia vinculada a su producción que supera los 8.000 años.
Como parte de la presentación cultural, una pareja vistió indumentaria tradicional de gala georgiana, ofreciendo una muestra de las costumbres, la historia y la riqueza artística de una de las civilizaciones más antiguas del mundo.
La instalación del memorial busca convertirse en un símbolo permanente de la relación entre ambos pueblos y en un punto de encuentro para futuras iniciativas de carácter cultural, diplomático y educativo.
Este reconocimiento entre Tbilisi y Santiago de Surco representa una oportunidad para ampliar los espacios de cooperación internacional desde el ámbito local y fortalecer el conocimiento mutuo entre la ciudadanía peruana y la comunidad georgiana.





