El Programa Social Qali Warma establece “altas exigencias” en las especificaciones técnicas de alimentos, las cuales deben cumplir las empresas fabricantes o productoras. Una de esas exigencias es que los alimentos deben tener certificados de calidad emitidos por empresas acreditadas ante el Instituto Nacional de la Calidad (INACAL).

Sin embargo, todo indica que los funcionarios de este programa social del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (MIDIS), no detectaron que los productos que entregaron a miles de escolares habían sido recibidos – por ellos mismos – con certificados de calidad presuntamente falsificados.

Los funcionarios del MIDIS se tardaron varios meses para determinar si los cuestionados certificados eran genuinos o falsos. Terminada su investigación, concluyeron que los proveedores se habrían coludido con el laboratorio acreditado ante INACAL. Los proveedores, fabricantes y productores exigen se muestren pruebas de la acusación.

“Nosotros no podemos enviar nuestros alimentos a cualquier laboratorio, la norma aprobada exige que los alimentos sean certificados por empresas acreditadas ante INACAL. Estas empresas llegan a nuestras plantas, inspeccionan, verifican, muestrean los lotes… ¿cómo podríamos dudar de los análisis que realizan? Nosotros no tenemos forma de detectar si son falsos o no. En todo caso, ese trabajo es de los propios funcionarios del programa”, dice Elmer Dionisio Miranda, uno de los casi 70 pequeños empresarios que son acusados por Qali Warma.

Por su lado Hernán Vásquez Cárdenas, asesor técnico del proveedor Consorcio Flash, dice que denunciarán a los funcionarios de Qali Warma que resulten responsables, porque – de manera arbitraria e ilegal – les han resuelto los contratos del año 2021 y reteniendo el 10% de la garantía de fiel cumplimiento.

“Todo esto ha sucedido por la inacción e incapacidad de sus funcionarios. Ellos han estado en contacto con el laboratorio que habría emitido los presuntos certificados falsos. Curiosamente dejaron pasar el tiempo desde agosto 2021, dejaron que continuemos con la prestación del servicio alimentario hasta noviembre 2021 y recién deciden resolver los contratos.

Además, debido a este problema Qali Warma pretende también impedir la firma de contratos a los postores adjudicados para la prestación del servicio alimentario del 2022. Cometen así otro atropello más”, concluyó.