El presidente del Congreso de la República, Fernando Rospigliosi, expresó su respaldo institucional al jefe de Estado José Jerí, aunque reconoció que el mandatario “ha cometido un error” al sostener reuniones no registradas con un empresario chino. No obstante, fue enfático en señalar que no está a favor de una vacancia presidencial en el actual contexto electoral.
El titular del Parlamento advirtió que promover un cambio en la presidencia cuando el país ya se encuentra inmerso en un proceso electoral supondría un golpe innecesario a la estabilidad política, especialmente en un Perú que —recordó— ha vivido múltiples crisis sucesorias en los últimos años. Desde su perspectiva, las sospechas existentes no constituyen una base suficiente para interrumpir un mandato.
Rospigliosi sostuvo que, si bien los cuestionamientos a las reuniones del presidente deben ser evaluados, no justifican una ruptura del orden institucional. “Pretender nuevamente un cambio en la presidencia por sospechas, fundadas o no, solo generaría mayor inestabilidad en medio de un proceso electoral que ya está en marcha”, señaló el legislador, marcando distancia de cualquier intento de vacancia.
Sin embargo, precisó que ello no implica impunidad. El parlamentario indicó que, de encontrarse elementos ilícitos en la conducta del mandatario, estos deberán ser investigados y denunciados por las vías legales correspondientes, una vez concluido su mandato interino. En ese sentido, recordó que a partir del 29 de julio se abren plenamente las condiciones para procesar a cualquier exautoridad, incluido quien haya ejercido la presidencia.
Las declaraciones de Rospigliosi reabren el debate sobre el equilibrio entre control político y estabilidad democrática, en un momento clave para el país, donde la prudencia institucional y el respeto al calendario electoral se vuelven factores decisivos para preservar la gobernabilidad.





