Un grupo de estudiantes de Áncash se llevó los aplausos en el Tinkuy 2025, al presentar un sombrero elaborado con lana de oveja y harina de maíz, una pieza que evidencia la fuerza de los conocimientos ancestrales en la educación intercultural peruana. La iniciativa formó parte del Festival de Saberes organizado por el Ministerio de Educación (Minedu), donde participaron escolares de comunidades andinas, amazónicas y afroperuanas.
Durante el encuentro, uno de los proyectos más comentados fue el sombrero tsuku, creado por estudiantes de la IE 84192 de Caniasbamba (Áncash). Su confección requiere cerca de cinco semanas de trabajo manual, utilizando una técnica transmitida de generación en generación, lo que lo convierte en un símbolo vivo de identidad y continuidad cultural. Además del tsuku, se presentaron iniciativas relacionadas con música tradicional, gastronomía, medicina natural, agricultura sostenible y la preservación de lenguas indígenas, mostrando la amplitud de saberes que conviven en las comunidades del país.
El ministro de Educación, Jorge Figueroa, destacó que el festival fortalece la diversidad cultural y promueve la integración de la sabiduría ancestral en la formación escolar. En el evento se reconoció a instituciones de varias regiones en categorías como Qullana, enfocada en el uso responsable del agua y revitalización lingüística; Jibarí, orientada al diálogo intercultural y bienestar del adulto mayor; e Irpiri, que premió la revalorización de la música tradicional en la Educación Básica Alternativa.
Como parte del cierre, y gracias a la alianza del Minedu con Caja Huancayo mediante la estrategia Abraza tu Cole, se entregaron laptops a ocho instituciones educativas en mérito a su creatividad pedagógica y aporte cultural. Los estudiantes también visitaron Palacio de Gobierno, donde conversaron con el presidente José Jerí y el ministro Figueroa, consolidando una experiencia formativa e intercultural de alcance nacional.
Este tipo de iniciativas refuerza la importancia de integrar la herencia cultural en las políticas educativas y de reconocer el valor que las comunidades aportan a la construcción de un país más diverso, inclusivo y respetuoso de sus raíces.





