El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a Irán e Israel a detener de inmediato las hostilidades, luego de una nueva escalada militar que incluyó ataques con misiles, bombardeos y un aumento de la tensión en Medio Oriente.
A través de mensajes difundidos en sus redes sociales, Trump pidió a ambas partes cesar los enfrentamientos y aseguró que existen esfuerzos en marcha para alcanzar un acuerdo que permita restablecer la calma en la región.
“Israel e Irán deben parar de disparar inmediatamente”, señaló el mandatario estadounidense, quien posteriormente afirmó que ambos países estarían buscando avanzar hacia un alto al fuego.
Las declaraciones se produjeron después de que Irán lanzara varias oleadas de misiles contra territorio israelí, en respuesta a recientes operaciones militares atribuidas a Israel en la región. Las fuerzas israelíes respondieron con ataques dirigidos contra diversos objetivos dentro del territorio iraní, incluida la capital, Teherán.
Posteriormente, las autoridades iraníes informaron sobre una nueva ofensiva dirigida contra instalaciones militares israelíes, entre ellas las bases de Tel Nos y Nevatim, aunque anunciaron el fin temporal de las acciones ofensivas mientras no se produzcan nuevos ataques contra sus aliados en la región.
La tensión también se extendió a otros frentes. Durante las últimas horas, los hutíes de Yemen lanzaron un misil hacia territorio israelí, el cual fue interceptado por los sistemas de defensa aérea antes de alcanzar su objetivo.
El nuevo episodio de violencia ocurre en un contexto de alta fragilidad regional, luego de que el cese al fuego alcanzado meses atrás comenzara a deteriorarse debido al incremento de enfrentamientos y operaciones militares cruzadas.
Según reportes internacionales, Trump habría mantenido conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para intentar evitar una escalada mayor que pudiera afectar los esfuerzos diplomáticos impulsados por Washington para reducir las tensiones con Teherán.
El mandatario estadounidense también reiteró que su administración continúa promoviendo una solución negociada al conflicto y sostuvo que las conversaciones diplomáticas siguen abiertas para alcanzar un acuerdo que contribuya a estabilizar la situación.
La comunidad internacional sigue con preocupación el desarrollo de los acontecimientos debido al riesgo de que el conflicto se extienda a otros países de la región y genere mayores repercusiones en la seguridad global, los mercados energéticos y la estabilidad de Medio Oriente.
Mientras continúan los contactos diplomáticos, diversos gobiernos y organismos internacionales han renovado sus llamados al diálogo y a la búsqueda de mecanismos que permitan evitar una escalada de mayores proporciones.





